Sofía de Grecia no está pasando un verano muy feliz, teniendo en cuenta que es el primero que pasa en Mallorca sin la compañía de su hermana Irene. La muerte de su compañera inseparable la ha dejado muy afectada, según dicen fuentes de su entorno, y ahora nota aún más su ausencia porque siempre pasaba las vacaciones de verano con ella en el palacio de Marivent. La psicóloga Lara Ferreiro ha analizado las imágenes de la reina emérita española para comprobar qué dice su comunicación no verbal, un análisis publicado por la revista Semana que aporta mucha información.
La muerte de una figura de afecto tan importante siempre genera dolor, pero en su caso es aún peor porque siempre se ha dicho que Sofía sentía que la hermana era la única persona que tenía realmente a su lado. Ahora, sin ella, toda su estabilidad tambalea y Sofía afronta un momento vital «de enorme vulnerabilidad«: «Sus hijos y nietos resultan más imprescindibles que nunca«.
Hace solo un par de días, la veíamos reaparecer en público en Mallorca y lo hacía del brazo de sus nietas Elionor y Sofía. Todo el mundo sabe que no son muy cercanas, en realidad, pero tenerlas a su lado -aunque sea para quedar bien- sería reconfortante para Sofía: «Después de un duelo, es habitual que la familia apoye a la persona que ha sufrido la pérdida más significativa para intentar que no atraviese el dolor en soledad». En esta ocasión, los Borbones han intentado hacerlo: «Las imágenes de estos días muestran, precisamente, ese acompañamiento continuo«.

¿Qué muestran realmente las últimas imágenes de Sofía con las nietas?
«Elionor y Sofía proyectan proximidad con la abuela y refuerzan una imagen de unidad familiar«, añade la experta. Sí, pero no olvidemos que, detrás de estas fotos de familia feliz, se esconde una relación totalmente rota desde hace años. Que se vea a las princesitas acariciándola o preocupándose por ella representan «protección, estima y apoyo». ¿Qué hay de verdad detrás de esta fachada? ¿Realmente están preocupadas por el momento complicado que atraviesa la abuela? «Conocen perfectamente la fortaleza de Sofía, pero también saben que este momento es diferente porque la pérdida de Irene supone la desaparición de la persona con la que compartía prácticamente toda su vida diaria».
Quizás sí perciben la fragilidad emocional de Sofía de Grecia, en uno de los peores veranos de su vida. Ahora bien, los más malpensados pensarán que estas imágenes no buscan ofrecerle una estabilidad emocional real, sino quedar bien de cara a la galería.
Quizás no estaría mal que le dieran apoyo ahora que lo necesita de verdad, si tenemos en cuenta que siempre se ha dicho que Sofía ha priorizado la estabilidad institucional por encima de sus necesidades personales… Solo hace falta que nos fijemos en la actitud que ha mantenido frente a los desprecios y las infidelidades constantes de su marido. Delante de los fotógrafos, siempre discreta y acompañándolo como si nada hubiera pasado «para no perjudicar la monarquía». Ahora que ha perdido a la hermana, es ella quien necesita sentirse acompañada y la experta cree que las imágenes que se han captado de ella muestran, precisamente, esta «inversión emocional».

Toda la familia se ha trasladado a Mallorca -aunque en momentos diferentes para no coincidir, claro está- para acompañar a Sofía en su estilo más solitario. ¿Están reconociendo la función que ha ejercido la emérita de principal pilar afectivo y conciliador? La cosa no le ha salido muy bien, teniendo en cuenta que Felipe hace lo imposible por evitar coincidir con las hermanas y que Elionor y Sofía no tienen prácticamente ninguna relación con sus primos. Cristina, Elena y los niños por un lado, y Felipe con Letizia y las niñas por otro. En medio, una Sofía triste que intenta poner paz… sin mucho éxito, ni siquiera en un momento tan complicado para ella.

