El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha sacudido radicalmente el escenario geopolítico internacional. Desde el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el magnate republicano ya ha hecho declaraciones de intenciones sobre otras regiones y países que le interesan. Uno de los casos más claros es Groenlandia, una de sus cruzadas personales. Las alarmas, de hecho, terminaron de sonar después de que la esposa del asesor Stephen Miller publicara un mapa de Groenlandia con la bandera de EE.UU. acompañado del texto “pronto”. Una palabra que aún cobra más peso después de que el mismo Trump asegurara que «necesita» Groenlandia «por motivos de seguridad nacional», ya que es un punto estratégico clave donde, en estos momentos -según asegura- «hay barcos rusos y chinos».

Las amenazas de la administración estadounidense han despertado la reacción de algunas personalidades, como la islandesa Björk. A través de una publicación en sus redes sociales, la reputada cantante ha hecho un llamado a la independencia de Groenlandia -que depende administrativamente de Dinamarca- para mantener su identidad territorial: «Doy mi apoyo a todos los groenlandeses en su lucha por la independencia. Los islandeses estamos aliviados porque logramos romper con los daneses en 1944», afirma Björk, que explica que gracias a la independencia ahora sus hijos pueden hablar su lengua.

Críticas al «colonialismo»

En la misma publicación, la reputada cantante islandesa también ha recordado los «horrores» del colonialismo, especialmente por los paralelismos que existen entre Islandia y Groenlandia. Unos «colonialismos» que los islandeses superaron declarándose un estado independiente, y que los groenlandeses no dejarán de sufrir si caen en manos de los estadounidenses: «La posibilidad de que mis compañeros groenlandeses pasen de un cruel colonizador a otro es demasiado brutal para imaginar», afirma Björk. La solución, para la cantante, es clara: declarar la independencia.

Comparte

Icona de pantalla completa