Irán ha elevado el tono después de que Alemania, Francia y el Reino Unido se alinearan con Trump y amenazaran al país islámico con acciones militares «defensivas» para proteger a los aliados europeos de la región. En declaraciones recogidas por Europa Press, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, señaló que «cualquier violación a la legalidad y a la Carta de las Naciones Unidas tendrá consecuencias para cada uno de los habitantes del planeta» y ha interpelado directamente a Europa con sus amenazas. «Si los países europeos entienden esto, seguramente dejarán de ser indiferentes».
Desde Teherán señalan que «la intervención militar no ha sido la decisión de Irán» y aseguran que «se ha impuesto una guerra» sobre el país persa. El régimen de los ayatolás ha asegurado que la respuesta militar de Irán «no es, de ninguna manera, un acto hostil contra los países de la región», sino que es un acto de defensa contra un ataque por parte de los Estados Unidos e Israel y que los objetivos militares iraníes son hacia estos dos países.
Piden la intervención de los organismos internacionales
Irán, ante lo que consideran como una agresión injustificada, ha pedido que los organismos internacionales se pongan manos a la obra y aseguran que «el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tiene el deber de detener la guerra. Si quisiera hacerlo, podría detenerla; la comunidad internacional debe optar por detener esta guerra antes de que sea demasiado tarde».

De hecho, desde el país islámico se erigen como los grandes defensores de la paz en el Oriente Próximo. «Encuentren un país que haya trabajado tan arduamente por la seguridad de la región. (…) Esto significa que Irán busca crear seguridad en la región», ha interpelado a la comunidad internacional. Ante esto, Irán pide que la comunidad internacional recupere «el sentido común». «No se están cumpliendo las promesas que se hicieron. El Derecho Internacional es traicionado y la Carta de las Naciones Unidas carece de efecto. La agresión contra Irán es el fin del sistema de la ONU», han reprochado desde Teherán.

