Cuba se encuentra ahora en el punto de mira de la administración de Estados Unidos tras la muerte de cuatro estadounidenses en un tiroteo con las fuerzas de seguridad cubanas en una embarcación que navegaba por la costa de la isla. El secretario de Estado de la Casa Blanca, Marco Rubio, muy elogiado por Trump en el discurso del estado de la unión, ha asegurado que actuarán «en consecuencia» al incidente en aguas cubanas: «Esclareceremos exactamente qué ha pasado aquí y luego responderemos en consecuencia», exclamó Rubio en declaraciones a la prensa desde Saint Kitts y Nevis, donde se encuentra con motivo de una reunión con líderes de la Comunidad del Caribe (Caricom). El jefe de la diplomacia de la administración de Trump apunta que abrirán una investigación «independiente» para esclarecer los hechos, ya que asegura que toda la información de la que disponen en estos momentos proviene del gobierno cubano, motivo por el cual no terminan de fiarse.

«Tengo motivos de sobra para querer nuestra propia información. En Estados Unidos, en general, no tomamos decisiones basándonos en lo que dicen las autoridades cubanas», ha señalado el secretario de Estado. Rubio indica que el Departamento de Seguridad Nacional, la Guardia Costera y «otros [organismos]» ya están investigando los hechos, insistiendo en que «no especulará» con la posible respuesta que emprenderá el gobierno estadounidense al tiroteo de esta madrugada. A pesar de ello, Rubio ha negado que entre la tripulación hubiera «personal del gobierno estadounidense», rechazando que detrás de la embarcación haya una «operación» de la Casa Blanca.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una imagen de archivo / Europa Press

Cuba denuncia una incursión con objetivos «terroristas»

Por su parte, las autoridades cubanas denuncian que este tiroteo ha sido en respuesta a un intento «de infiltración con fines terroristas» por parte de Washington. De acuerdo con la información del Ministerio del Interior de Cuba, la embarcación, con matrícula del estado de Florida, «se aproximó» a las aguas territoriales cubanas «a una milla náutica al noreste del canal El Pino, en Cayo Falcones, en el municipio Corralillo». Después de esto, una unidad de los agentes de la frontera de la isla, compuesta por cinco personas, solicitó una identificación a sus integrantes: «Desde la lancha infractora se abrió fuego contra los efectivos cubanos que provocaron que el comandante de la embarcación cubana resultara lesionado», ha detallado en un comunicado, agregando que, en consecuencia, cuatro tripulantes de la lancha estadounidense murieron.

La embajada estadounidense en La Habana ha solicitado acceso a los supervivientes del tiroteo para evaluar los hechos: «No especularé sobre esto porque no es prudente hacerlo hasta que tengamos todos los datos (…) Aparte de eso, sí, ha habido gente en el pasado que ha entrado a Cuba para llevar gente. Es ilegal. Es una violación de la ley federal ir y llevar gente de un lado a otro. Y hemos atrapado a gente haciéndolo en el pasado. Para ser sincero, normalmente no suele acabar en tiroteos. Pero no afirmo que eso sea lo que ha pasado aquí. No lo sé», argumentan desde la embajada. Sea como sea, Estados Unidos ya está preparando la respuesta para el ataque de esta noche, la cual podría desencadenar una escalada de violencia por parte de la administración de Donald Trump.

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