Sant Jordi ha vuelto a latir con fuerza este 23 de abril al ritmo de las guitarras y las letras que han llenado cada rincón de la Antiga Fàbrica Estrella Damm, que ya es un espacio imprescindible y consolidado para celebrar el mejor día del año en Barcelona. En una jornada marcada por la tradición de la rosa y el libro, el recinto de la calle Rosselló se ha erigido, un año más, como el gran escenario musical de la festividad, con una maratón de cultura viva que ha unido generaciones enteras bajo un mismo cielo de primavera. Familias con bebés, grupos de amigos y amigas y parejas de todas las edades han brindado por un Sant Jordi inolvidable mientras disfrutaban de la música en directo que ha sonado por todos los rincones del recinto con más de una veintena de propuestas musicales.

La edición de este año no ha sido una más: enmarcada en la celebración del 150º aniversario de Damm, la jornada ha respirado un aire de festividad y gratitud compartida desde primera hora, donde antes de abrir puertas ya había gente haciendo cola para entrar y donde se ha vivido una de las mañanas con más afluencia de público. Desde primera hora de la mañana, ríos de gente han pasado por el emblemático recinto cervecero de la capital catalana para vivir de cerca la magia del directo, transformando la antigua fábrica en un hormiguero de sonrisas y bailes al ritmo de los acordes del presente y el futuro de la música catalana. Con ocho horas de programación ininterrumpida, el Sant Jordi Musical 2026 ha sido el testimonio perfecto de la vitalidad de la escena catalana, mezclando nombres consagrados con las voces más frescas y emergentes del panorama actual.

La fiesta de Els Amics de les Arts y el aniversario de Pastora
La jornada ha comenzado en el Moll d’Envasat, y Ven’nus ha sido la encargada de estrenar el escenario principal al mediodía, seguida de cerca por la fusión inconfundible de Macaco. Mientras tanto, en la Sala de Màquines, el talento de Triquell, uno de los artistas más singulares y con más personalidad del panorama musical catalán, ha llenado el espacio de energía, mientras que en la Sala de Cocció, Magalí Sare deleitaba a los asistentes con una propuesta más íntima. Uno de los momentos más esperados de la mañana ha sido la actuación de Els Amics de les Arts, que han hecho vibrar el patio con sus «himnos generacionales» justo antes de la hora de comer.
Al día siguiente de la victoria del Barça, que acerca a los blaugrana a la Liga, el público ha convertido el 4-3-3 en un karaoke y, como dice la canción, ellos y el público han ganado tres puntos de gloria. La banda, en formato acústico, ha dejado que el público hiciera suyos los temas que han tocado, permitiendo que el público, al unísono, cantara Louisiana o els camps de cotó y aquello de «bona nit i pantalons». Otros artistas como Pastora, que celebran sus 25 años de trayectoria, y Xarim Aresté han mantenido el listón bien alto durante la franja del mediodía, junto con el estilo urbano de Lildami, que se han encargado de poner la guinda a una mañana de actuaciones musicales con la presentación de Bentornat, su último trabajo de estudio.

Ritmos urbanos, el folk de Maria Jaume y grandes nombres como La Pegatina y Buhos
La música no se ha detenido en ningún momento, pero gran parte del público ha preferido hacer una pausa para comer y recuperar fuerzas, en un día de mucho calor donde la cerveza ha sido la aliada estrella. La afluencia de público ha sido descomunal, y ha obligado a la organización a cerrar puertas con una cola que casi daba la vuelta a la fábrica. La música se ha reanudado con la potencia festiva de La Pegatina, que ha aprovechado la cita para adelantar canciones de su nuevo disco Fuegos del barrio, que se presenta esta noche, y que, además, ha convertido el recinto de Damm en una fiesta mayor con canciones como El gat rumberu. La mallorquina Maria Jaume ha presentado su nuevo disco, De tota la vida, aportando un toque de folk contemporáneo en el escenario principal y deleitando al público de todas las edades. A medida que el sol bajaba, los ritmos de Buhos y el trap de 31 FAM han ido cerrando la jornada en el Moll d’Envasat, mientras que la Sala de Màquines vibraba con el estilo propio de El Pony Pisador y Ceaxe. Otras voces como Griso, Naina, Paula Valls y Eva Fort han completado una programación diversa que ha demostrado la buena salud de la escena musical catalana actual.

Más allá de la música
Además de los conciertos, los asistentes han podido disfrutar de las tradicionales firmas de discos, donde artistas como Dorian y La Fúmiga que, a pesar de no actuar, se han sumado a la fiesta para encontrarse con sus seguidores. La oferta se ha completado con una selección de food trucks locales para recuperar fuerzas y una feria solidaria de rosas y artículos inspirados en Sant Jordi elaborados por diversas entidades sociales con finalidad solidaria, ya que toda la recaudación se destinará al Programa de Extrema Vulnerabilidad de la Cruz Roja. En definitiva, el Sant Jordi Musical 2026 ha vuelto a ser una cita imprescindible, combinando la tradición de los libros y las rosas con el mejor pop, rock y música urbana del momento.

