TV3 ha recibido críticas de todas partes por la entrevista que ha hecho a dos antivacunas en horario de máxima audiencia. Vèrtex, el programa de Ramon Pellicer de los domingos en prime time, emitió un reportaje donde daba voz a un matrimonio abiertamente contrario a las vacunas. Les permitieron justificar esta decisión con todo tipo de argumentos en un vídeo que, sacado de contexto, provocó que mucha gente manifestara su indignación. Y es que desde 3Cat insisten en que la idea era ofrecer todos los puntos de vista sobre un tema de actualidad, ya que se estaba hablando esa semana de la campaña de vacunación. Y añaden que justo después de esos tres minutos daban paso a una mesa de debate mucho más larga con dos científicas que ofrecían argumentos profesionales que desmontaban la justificación que había ofrecido esta pareja.

Sea como sea, la reacción ha sido furibunda porque muchos consideran que no se debería permitir que transmitan esta ideología antivacunas en una televisión pública. Y, más allá de las audiencias, cabe destacar que también ha habido revuelo político porque diversas autoridades han puesto el grito en el cielo. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha llegado a calificar de “irresponsabilidad” que 3Cat haya dado voz a los antivacunas. En un tuit en la red X, ha dicho que “en un contexto de creciente desinformación», los medios públicos tienen «el deber» de informar con rigor y no de amplificar mensajes que ponen en riesgo la salud pública.
Por otro lado, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha subrayado en la misma red social que la televisión pública del país “debería basarse siempre en criterios científicos cuando habla de salud”. El epidemiólogo Antoni Trilla también lo ha criticado: “Las vacunas son seguras y efectivas. La ciencia y los datos así lo sostienen. Evitan enfermedades, complicaciones, ingresos, discapacidades y muertes. La falsa ciencia y la desinformación en salud pública causan daños reales. 3Cat debe estar siempre con la ciencia”, ha escrito.
Donar veu al discurs antivacunes des d’una televisió pública és una irresponsabilitat. En un context de creixent desinformació, els mitjans públics tenen el deure d’informar amb rigor i no d’amplificar missatges que posen en risc la salut pública. La nostra queixa i el nostre rebuig ja han estat traslladats als responsables de @som3cat.
— Salvador Illa Roca (@salvadorilla) October 12, 2026
La televisió pública del país hauria de basar-se sempre en criteris científics quan parla de salut. Celebrem la rectificació i esperem que no es repeteixi una situació similar.
— Oriol Junqueras 🎗️ (@junqueras) October 12, 2026
¿Qué pasó en el Vèrtex de TV3 este domingo?
El reportaje introductorio de la mesa de debate, como decíamos, entrevistaba a una pareja que aseguraba que no habían querido vacunar a los hijos. Estos niños, que ahora ya son padres, han tomado la misma decisión y tampoco han vacunado al hijo que acaban de tener. Ambos aplaudieron que hayan seguido su ejemplo y dejaron caer un argumento tras otro: «Si a un cuerpo le pones un tóxico, pues ese cuerpo se pone enfermo. El objetivo principal de las farmacéuticas es vender y los efectos secundarios son peores que los beneficios que te pueden producir las vacunas».
Y, después de este testimonio, dieron el micrófono a Gemma Moncunill, investigadora líder del grupo del CaixaResearch Institute y del IS-Global, y Judit Vall, catedrática de economía aplicada de la UB y presidenta de la Sociedad Catalana de Economía. Ellas, con argumentos profesionales, quisieron restar credibilidad a la opinión de los expertos porque los datos de la Organización Mundial de la Salud demuestran que las vacunas han salvado más de 150 millones de vidas.


El vídeo que habían compartido en X generó una avalancha de críticas que les llevó a borrarlo, aunque el reportaje completo aún se puede ver en la plataforma en el tramo final del programa. La corporación justifica que, como medio público, deben dar voz a todas las versiones y fomentar el debate. Además, que habría sido crucial tener en plató a dos expertas que aportaban argumentos científicos que las contrarrestaban.

