Hay gags que funcionan porque son absurdos y hay otros que hacen más gracia porque, detrás, hay una situación que cuesta poco imaginar que haya pasado de verdad. Es el caso del nuevo gag de Polònia sobre las traducciones del catalán en los juzgados, que se inspira en el desastre lingüístico del juicio a Roger Español para recrear un delirante servicio de traducción judicial a cargo de Julio Carranza, su traductor de confianza. Cabe recordar que, durante las primeras sesiones del juicio contra los agentes de la policía española acusados de haber herido a Español durante el Primero de Octubre, las acusaciones denunciaron problemas con el servicio de interpretación, hasta el punto de que los abogados tuvieron que traducirse ellos mismos al castellano porque el intérprete no lo hacía con suficiente solvencia.
Partiendo de esta idea, el gag arranca con fuerza. “¿Eres catalanufo y tienes que ir al juzgado, pero te da miedo que no te entiendan?”, pregunta Carranza. A continuación, se nos muestra un juez indignado porque no entiende la declaración en catalán de un testigo: “Madre mía, no se entiende nada de lo que dice. ¡Así no hay quien imparta justicia, joder!”. Carranza se presenta como solución: un traductor que te permitirá defenderte “en la lengua de Albert Pla, aunque el juez sea de Almendralejo”.
En una primera escena de juicio, una chica explica que “el acusado me lanzó un vaso”. Carranza lo convierte en un “godo” y el juez interpreta que habla de un alemán. Cuando la chica intenta aclarar que se refiere a un vaso de vidrio y que le hizo daño en la pierna, la cadena de errores ya es imparable. Carranza le dice al juez: “se ve que le hizo mal la cama”, y este condena a la chica por golpear al alemán por hacerle mal la cama. La misma fórmula se repite en otro caso: un testigo señala un folleto de papel diciendo que hablaba de una “primera clase gratis”, y Carranza lo convierte en “se lo dijo un duende”.
“1-O lingo”, la aplicación que traduce instantáneamente
El gag aún guarda un último golpe de efecto. Carranza recomienda una aplicación propia para los juicios relacionados con los “hechos” del 1 de octubre: 1-O lingo, una parodia evidente de la popular Duolingo. Introduce la frase “Me dispararon una pelota de goma en la cara” y presiona enviar. La aplicación la traduce al instante: “Me aplicaron un uso proporcional de la fuerza porque me lo estaba buscando hacía rato”. “1-O lingo es tan avanzado que traduce directamente lo que el juez entiende” remata orgulloso Carranza.
