El Parlamento de Cataluña ha vuelto a tumbar la iniciativa estrella del Gobierno de Salvador Illa en materia de vivienda en el marco del debate de política general. La propuesta del PSC, que planteaba la creación de un programa de adquisición conjunta de inmuebles entre la Generalitat y particulares de entre 40 y 60 años incapaces de hacer frente a la hipoteca, solo ha recibido el apoyo de la bancada socialista y de Esquerra Republicana. La abstención de los Comunes y el ‘no’ en bloque de Junts, PPC, Vox, la CUP y Aliança Catalana han dejado solo al Gobierno de Salvador Illa, recreando un escenario similar al de la sesión del año 2025, cuando la cámara ya rechazó su proyecto de activación de solares.
A pesar del revés parlamentario, el ejecutivo no tiene intención de dar ningún paso atrás –y es que las propuestas de resolución que se aprueban no son vinculantes para la acción del ejecutivo–. La portavoz del Gobierno y consejera de Vivienda, Sílvia Paneque, restó importancia a la votación y garantizó que la medida se impulsará igualmente. «Tenemos toda la legitimidad», manifestó en declaraciones a la ACN y TV3, antes de pasar la pelota al tejado de los socios de gobernabilidad: «Los grupos que no han apoyado tendrán que explicar su posición». La consejera defendió que el balance global del debate es positivo y lamentó la falta de visión de estado de parte de la oposición.
El rechazo en vivienda ha evidenciado de nuevo la fragilidad de las mayorías de Illa y la tensión creciente con los Comunes. Durante el debate, el portavoz de la formación lila, David Cid, reprochó al PSC el incumplimiento de los acuerdos de investidura, citando el retraso en la puesta en marcha de la Unidad Antidesahucios pactada en septiembre de 2025. Paneque replicó defendiendo un grado de ejecución de los pactos «muy elevado» y recordó que el mandato es «a cuatro años vista». A pesar de la discordia, el hemiciclo sí acordó reclamar un grupo de expertos para diseñar una reforma fiscal en vivienda en tres meses, gracias a una transacción entre socialistas y republicanos.
Junts fracasa en la reprobación de Illa
En el ámbito del control político, el bloque de la investidura ha cerrado filas para evitar la reprobación de Salvador Illa. La iniciativa impulsada por Junts per Catalunya, que acusaba al presidente de «falta de respeto al Parlamento» y «reiterada mala gestión», ha sido tumbada por los votos en contra de PSC, ERC y los Comunes, haciendo inútiles los apoyos de Junts, PPC, CUP y Aliança Catalana, y la abstención de Vox. Sin embargo, la cámara sí ha aprobado una resolución para recordar las peticiones de cese que pesan sobre las consejeras Sílvia Paneque, Esther Niubó y Núria Parlon.
Frente común de la cámara por la amnistía
En cuanto al conflicto político, la mayoría soberanista y progresista ha vuelto a unirse para exigir la aplicación «total e inmediata» de la ley de amnistía. El Pleno ha aprobado una propuesta de ERC –con el apoyo de Comunes y el voto en contra de PPC y Vox– que condena de manera explícita «la actitud de bloqueo antidemocrática de los tribunales». Paralelamente, se ha validado una iniciativa de los Comunes reclamando al Tribunal Supremo que evite «interpretaciones restrictivas» de la norma.
En la misma línea, se ha dado luz verde a la creación de un «gran acuerdo de país» que fije propuestas en el plazo de un año para avanzar en la soberanía de Cataluña, así como a la demanda de ERC para que cualquier resolución del conflicto sea votada en las urnas. Por el contrario, el hemiciclo ha rechazado las propuestas de Junts que supeditaban la resolución del conflicto a la independencia o a un referéndum sustitutivo del 1-O, así como la propuesta de autodeterminación de la CUP.
Luz verde al nuevo financiamiento para 2027 y rechazo definitivo al concierto de Junts
Finalmente, el debate ha servido para fijar el calendario del nuevo modelo de financiamiento. A propuesta de los Comunes, y con el aval de PSC y ERC, el Parlamento ha instado al ejecutivo español a tramitar la reforma antes de tiempo para que pueda entrar en vigor el 1 de enero de 2027, reclamando la colaboración de los grupos catalanes en Madrid. En cambio, la cámara ha vuelto a tumbar la propuesta de Junts de exigir un modelo basado en el concierto económico y la plena capacidad recaudatoria para paliar el déficit fiscal.

