Lamine Yamal e Inés García han estado de vacaciones en París y no se han privado de nada. El futbolista del momento ha compartido con sus seguidores una colección de fotos que demuestra que han disfrutado del lujo: jets privados, hoteles de cinco estrellas, servicio de habitaciones, compras caras, bolsos de marca, cenas de etiqueta… El de Mataró se está haciendo de oro y aprovecha este dinero para relajarse y desconectar con la influencer andaluza que lo tiene totalmente cautivado.
Los hemos visto en el cine, en un centro comercial muy famoso de la capital francesa y también en una cena con vistas a la Torre Eiffel. La parejita ha paseado en bicicleta, se han hecho fotos juntos y han encontrado algunos rincones bonitos para poder hacerse las típicas fotos de postureo perfectas para Instagram. A los fans les ha hecho gracia darse cuenta de que son de esos que piden servicio de habitaciones para poder cenar con tranquilidad y sin el resto de clientes del hotel pidiéndoles fotos. Las fotos huelen a lujo, para sorpresa de nadie.





Lamine Yamal, incómodo en actos públicos y entregas de premios
Y, antes de todo esto, podemos destacar otra faceta de Lamine Yamal. El deportista se está acostumbrando a esto de recibir un premio tras otro, un palmarés y unos reconocimientos que lo han convertido en uno de los futbolistas de moda del momento. Y es que, ahora, ha recibido el galardón a Mejor Jugador de la Primera División en los Premios AFE en una gala a la que también ha acudido acompañado de su pareja. Inés García, que ha sorprendido a todos porque ha aparecido en la alfombra roja vestida de novia, se ha mostrado encantada de la vida en esta nueva aparición pública que formaliza aún más su relación. Él, en cambio, no tenía tan buena cara y algunas revistas del corazón han querido analizar qué dice su expresión corporal.
Ha sido el caso de la revista Diez Minutos, que se ha puesto en contacto con la experta en comunicación no verbal Sonia El Hakim para hablar sobre el futbolista de Mataró. Al analizar las imágenes de Lamine en el acto público, llega a la conclusión de que no estaba del todo cómodo en esta situación: «Esto hace que inhiba la conducta espontánea. Se nota que se encuentra en un contexto novedoso para él en el que no siente el control o en el que no domina los protocolos a seguir. Esta sensación puede generar en él cierta incomodidad o falta de seguridad«. Las manos en los bolsillos mientras camina, la mirada al suelo con frecuencia o la conducta natural retenida evidencia su timidez al sentirse fuera de su terreno.
La experta también se ha fijado en el comportamiento que tienen Lamine e Inés cuando están juntos frente a los fotógrafos. Le parece interesante que no haya contacto físico entre ellos cuando están caminando, pero sí cuando posan frente a los fotógrafos y cuando se van: «Esta es una exteriorización más de la incomodidad o falta de seguridad de Lamine Yamal en ese momento«. Un análisis que permite conocer un poco más al delantero.

