Juan José Ballesta ha encadenado varias participaciones en películas exitosas en una trayectoria con altibajos, pero siempre entre los más populares de su generación. Muchos pueden pensar que ha tenido una vida de color rosa porque tenía solo 13 años cuando ganó el premio Goya a actor revelación, pero todo lo contrario. El protagonista de El bola ha hablado abiertamente de los múltiples problemas que tuvo cuando era pequeño, ya que su infancia fue complicada. Para empezar, cabe destacar que nació en una familia muy pobre que tuvo que pedir un piso de los que concedían a familias desfavorecidas.
Él mismo lo ha explicado en una participación en Lo de Évole que ha llamado mucho la atención entre sus fans: «Mis padres siempre han sido gente humilde y trabajadora, vivíamos en uno de los pisos del IVIMA que daban a padres jóvenes que no tenían dinero. Estaba en un barrio muy humilde de Parla, recuerdo. Mi padre trabajaba en la obra y mi madre también tuvo que estar allí un tiempo porque no llegábamos a fin de mes. De hecho, recuerdo comer macarrones varios días seguidos«.
Ballesta ha formado parte de una familia muy humilde «y de pocos recursos«: «Yo no tenía lo que los otros niños tenían. Yo pedía una bicicleta chulísima para Reyes y no me la podían traer porque no había…». Todo cambiaría cuando él comenzó a ganar dinero como actor de publicidad desde muy joven, un trabajo en anuncios que le permitió ser fichado también en una serie llamada Querido maestro: «Mis padres me ingresaban en una cuenta y me lo dieron todo cuando fui mayor de edad, nunca tocaron mi dinero y podrían haberlo hecho porque lo necesitaban«, ha aplaudido ahora que han pasado tantos años.

Los problemas de salud y de acoso escolar que sufrió Juan José Ballesta
Más allá de los problemas de dinero, Juan José Ballesta tampoco lo tuvo fácil en su infancia porque tuvo varios problemas de salud. Era muy pequeño cuando le diagnosticaron hiperactividad: «Le decían a mi madre que me medicara, que perdería la cabeza porque era muy nervioso». Y la cosa se complicó cuando sufrió un infarto en el fémur por el que tuvieron que operarlo: «Me operaron y quedé paralítico dos años«, recordó en Masterchef.
Los médicos tuvieron que colocarle un aparato de hierro en la pierna y eso derivó en una época de críticas de los compañeros, que comenzarían a acosarlo. Lo apodaron como el «Forrest Gump» y no ayudaba que empezara a aparecer en películas, ya que suscitaba envidia ver que le daban papeles: «Me insultaban, me dejaban fuera de los juegos y, un día, me pegaron un chicle en el pelo que hizo que tuvieran que cortarme el pelo al cero«.
Han pasado muchos años desde todo aquello, pero los problemas no han terminado porque últimamente solo se habla de él por detenciones y acusaciones en su contra. La última, cuando el juez decidió cerrar la causa que habían iniciado contra él por una presunta agresión sexual que no pudo demostrarse. De hecho, hubo varias inconsistencias en la versión de la denunciante que terminó inclinando la balanza a favor del intérprete.

