En la vida hay cosas “que parecen infinitas”, dicen los médicos en un vídeo difundido en las redes por el sindicato Metges de Catalunya (MC). El universo, el mar, la Sagrada Familia o los Rolling Stones, por ejemplo. “Pero hay una cosa que no: nuestra paciencia”, añaden. Los facultativos comienzan esta semana una huelga indefinida, ignorando por completo la disolución de las cortes españolas y la convocatoria electoral del 29 de noviembre. La huelga, que arrancará con una manifestación que recorrerá Barcelona el próximo miércoles, se mantiene a pesar de que los sindicatos de ámbito estatal han suspendido la suya. Metges de Catalunya mantiene intactos los argumentos y avisa a Salut que no hay limitaciones legales para renegociar a la baja los marcos españoles.
Los médicos habían convocado una huelga a escala estatal en contra del Ministerio de Sanidad, dirigido por la máxima exponente de Más Madrid, Mónica García, integrada en las antiguas listas de Sumar. El nuevo estatuto marco reduce las horas de guardia, pero abre la puerta a determinadas excepciones en el caso de los médicos. Los sindicatos no quieren excepciones, y habían dibujado un escenario de protestas sin fecha final, pero la convocatoria de elecciones anunciada por Pedro Sánchez ha cambiado el sentido de la lucha. Porque, en Madrid, defienden, no habrá interlocutores fiables hasta marzo, momento en el que está prevista una hipotética investidura. Además, la ministra de Sanidad apunta fuerte como candidata a la Comunidad de Madrid y ni siquiera va en las listas del Frente Amplio, lo que aleja la expectativa de que repita al frente del ministerio.
Este no es el caso de Cataluña. “Por mucho que el Estado diga que los médicos deben trabajar 24 horas, no hay ninguna normativa que impida a la Generalitat, con las competencias delegadas, sentarse y pactar una reducción”, comenta Xavier Lleonart, secretario general del sindicato. Es decir, Salut no puede obligarlos a trabajar más horas de lo que marca la regulación estatal, pero sí podría fijar un umbral más bajo. La huelga apunta hacia el ejecutivo catalán y quiere forzar una negociación, pero la hipotética creación de un estatuto catalán exclusivo para los médicos –reclamo principal de Metges de Catalunya– “está tan lejos” que el sindicato no se aventura a decir “qué debería pasar para poder desconvocar la huelga”.

En una conversación telefónica con El Món, Lleonart lamenta que el último –y único– encuentro entre la consejera Olga Pané y el sindicato para hablar de los motivos de la huelga, el pasado jueves 17 de septiembre, “ha sido humo”. Esa misma tarde, Metges de Catalunya valoró “positivamente” el encuentro. “Quisimos ser elegantes”, matiza ahora Lleonart. “Después de un año de protestas nos preguntó qué nos pasaba. Tiene un problema si no lo sabe”, se queja. El sindicato dice que hay conversaciones “un poco más intensas” en el marco de la mesa médica, pero insiste en que Salut no los ha vuelto a convocar para hablar directamente de los motivos de la huelga. Días después de aquel encuentro, la consejería tampoco se ha presentado a la mediación previa a la huelga –un trámite que coordina el Departamento de Empresa antes de fijar los servicios mínimos– alegando que ninguna de las reclamaciones es competencia suya.
MC no mirará la participación
El modelo de huelga indefinida dificulta un seguimiento masivo, pero permite alargar el conflicto y las molestias en el tiempo, tal como demuestran casos recientes como la parada en las bibliotecas. Según el Consorci de Biblioteques de Barcelona, el seguimiento hace unos meses –el último recuento público es de mayo– era del 26% del conjunto de la plantilla, pero los cierres de espacios han sido recurrentes. El último escrutinio de la plataforma Defensem Biblioteques BCN, publicado el 8 de octubre, aseguraba que solo 5 de los 41 equipamientos de la ciudad están abiertos. “A nosotros nos interesa más que haya calidad que cantidad”, apunta al respecto Xavier Lleonart. “No tiene sentido difundir datos de participación, lo que queremos no es cuántas personas participan cada día sino que haya afectaciones cada día”, concluye. Desde el sindicato también consideran que una huelga de este estilo permite que los trabajadores se sumen los días que mejor les conviene, lo que puede aumentar el volumen de médicos que acaban participando.

