Persistir en la protesta por tierra, mar y aire. Además de la ofensiva judicial que han llevado a cabo en los juzgados de todo el país, los bomberos voluntarios de la Generalitat de Catalunya continúan llevando sus reivindicaciones de manera original a la calle. Este jueves lo hicieron de nuevo aprovechando que se encuentran a las puertas de una nueva campaña forestal. Una situación de riesgo evidente en la que recuerdan que «tendrán que actuar de nuevo sin estar dados de alta en la Seguridad Social y sin Prevención de Riesgos Laborales (PRL)». Todo ello, «porque el Departamento de Interior de la Generalitat no los reconoce como trabajadores». Esta es la denuncia básica de la plataforma Bomberos Precarios en Lucha, que lucha por el reconocimiento de los derechos laborales de este colectivo.
Este jueves la protesta se hizo sentir de nuevo en las calles de Barcelona, en bicicletas como los riders, para crear una imagen de cómo los considera el Gobierno. Bomberos como «riders» de quienes pueden disponer para un servicio y sin protección laboral. La manifestación se concentró frente al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) en la capital catalana. El lema de la protesta, claro y rotundo: “La cotización es nuestra protección; queremos cotizar”. “Todos los bomberos somos trabajadores”, alegan como base de su reivindicación.

Una bicicletada para reclamar ser trabajadores
Así, medio centenar de «bomberos precarios» han hecho una nueva bicicletada, en esta ocasión, desde el propio Departamento de Interior -donde en diciembre se desnudaron en una performance reivindicativa, y hasta la sede barcelonesa del INSS, en la calle de Sant Antoni María Claret. Allí, se han manifestado y han contado con el apoyo de representantes de Riders X Derechos.
El argumento principal de sus demandas radica en el hecho de que no estar dados de alta en la Seguridad Social constituye un «incumplimiento de un derecho básico de cualquier trabajador» que se ve «privado de cotizar para su jubilación» entre otras prestaciones y derechos. En este sentido, razonan que en el caso de los bomberos, además, «esto es más grave debido a la peligrosidad de su profesión, ya que los bomberos reconocidos como trabajadores cuentan con coeficientes reductores para poder jubilarse antes».
Por otro lado, el hecho de no disponer de Plan de Riesgos Laborales supone «un riesgo añadido» en el ejercicio de su profesión, al no poder disponer de los «mecanismos básicos de las empresas para evitar accidentes de sus empleados». “Glovo ha tenido que dar las altas en Seguridad Social, Uber Eats lo mismo y la Generalitat tendrá que hacer lo propio más tarde o más temprano, por voluntad propia o por decisión judicial”, ha manifestado Daniel Sitjà, presidente de Bomberos Precarios.
Un derecho de todos los trabajadores
“Porque la cotización es un derecho de todos los trabajadores, y los bomberos somos trabajadores. Es un derecho que debe respetar una empresa privada y una Administración pública mucho más, porque debe dar ejemplo, sobre todo, cuando entre sus competencias está la de inspección de trabajo, como ocurre con la Generalitat de Catalunya”, insiste Josep Maria Alcalà, presidente de Asbovoca y miembro de Bomberos Precarios.
Por su parte, Núria Soto, representante de Riders X Derechos, resalta la “precarización” que caracteriza a los bomberos voluntarios “ya que son como los riders, nos sentimos bastante identificados con la uberización que ambos sufrimos”. “La app, el hecho de que la disponibilidad no se considere tiempo de trabajo, no contar con las coberturas sociales correspondientes… son hechos clave que apuntan a la uberización”, ha justificado.
«Aunque la Generalitat se niegue a reconocerlo, los bomberos son trabajadores y lo son de alto riesgo, y como cualquier trabajador la única cosa que piden es que si tienen un accidente mientras trabajan este sea reconocido como accidente de trabajo», apuntan desde Bomberos Precarios. De toda manera, la protesta no será incompatible con la campaña forestal que comenzará en junio, aunque los servicios de pista de aterrizaje por su reivindicación. En todo caso, los bomberos voluntarios se comprometen a «llevarla adelante, para garantizar la seguridad de la población y del territorio». Una campaña que, por otro lado, ven complicada, teniendo presente el nivel de las lluvias de la primavera y con la llegada de las altas temperaturas que comienzan a ser un clásico cada verano.

Apoyos institucionales y civiles
Además del apoyo de organizaciones sociales y sindicales, los bomberos precarios han comenzado a recibir apoyo explícito de la gente mediante recogidas de firmas y mediante la aprobación de una treintena inicial de mociones y acuerdos en diferentes ayuntamientos de todo el país, sobre todo, en sus zonas de influencia. De hecho, en apenas mes y medio se han obtenido los primeros 33 apoyos municipales, de 12 comarcas, a través de 18 mociones y el acuerdo de un consejo comarcal y los 15 alcaldes del Pallars Sobirà.
En concreto, los consistorios que apoyan las demandas de los Bomberos Precarios son en el Alt Empordà, Sant Climent Sescebes; en el Alt Penedès, Gelida; en el Bages, Sallent; en el Baix Llobregat, Viladecans; en la Noguera, Preixens; en el Pallars Sobirà, todos los municipios y su consejo comarcal: Alins, Alt Àneu, Baix Pallars, Espot, Esterri d’Àneu, Esterri de Cardós, Farrera, La Guingueta d’Àneu, Lladorre, Llavorsí, Rialp, Soriguera, Sort, Tírvia y Vall de Cardós; en la Segarra, Montoliu de Segarra; en la Selva, Breda, Maçanet de la Selva, Riells i Viabrea y Sant Hilari Sacalm; en el Solsonès, Torà; en la Terra Alta, Batea y Pinell de Brai; en el Vallès Occidental, Terrassa; y en el Vallès Oriental, l’Ametlla del Vallès, Campins, La Garriga y Sant Esteve Palautordera. De hecho, son poblaciones tanto con parques de bomberos voluntarios como de funcionarios.

