Tragedia en Asturias. Un catalán de 71 años ha muerto mientras realizaba en canoa el famoso descenso del río Sella. Según la información facilitada por la Guardia Civil, el hombre se encontraba este miércoles con su pareja en la zona de pesca de Alizo, en la localidad asturiana de Parres, cuando por causas que aún se desconocen fue arrastrado por la corriente del río.
El aviso a los efectivos de emergencias se produjo pocos minutos antes de la una de la tarde del miércoles y hasta el lugar se trasladó una patrulla del punto de mando de Arriondas, muy cerca del lugar de los hechos. Las primeras investigaciones apuntan que la canoa en la que viajaban el hombre y su mujer habría sufrido un cambio de orientación por la corriente del río, motivo por el cual la víctima habría bajado al agua para intentar reorientarla. Fue en ese momento cuando se vio fatalmente arrastrado por la corriente, quedando inconsciente.
Un pescador que se encontraba en esos momentos por la zona localizó al hombre flotando río abajo y lo trasladó a una de las orillas, donde se le practicaron maniobras de reanimación y se avisó a los efectivos de emergencias, que evacuaron a la víctima del lugar en helicóptero. Todos los intentos resultaron infructuosos y el turista catalán terminó perdiendo la vida. Hacia las tres y media de la tarde se realizó el levantamiento del cadáver.
Pendientes de la autopsia para saber las causas concretas de la muerte
El cuerpo sin vida del turista catalán se encuentra en estos momentos en el Instituto de Medicina Legal de Oviedo, donde está previsto que se le practique la autopsia para determinar con exactitud las causas de la muerte. Estas pruebas determinarán si el hombre acabó muriendo ahogado o si sufrió alguna indisposición que lo dejó inconsciente a merced de la corriente del río Sella.

