El incumplimiento de los servicios mínimos -o eso dice el Gobierno- por parte de los maquinistas de Renfe en la huelga en Rodalies y regionales que ha comenzado este lunes está poniendo a prueba la paciencia de unos usuarios que llevan dos semanas sufriendo un caos sin precedentes en el servicio ferroviario de Cataluña. Un servicio ferroviario que ha colapsado en el servicio de Rodalies y en la alta velocidad, dejando el país casi incomunicado más allá del Ebro. La falta de servicios mínimos ha hecho que los usuarios exploten después de que la última gota haya colmado el vaso.

En Girona la indignación y el desconcierto han hecho que los viajeros hayan explotado por completo tras ver la situación generada. Francisco Barranco, un usuario de la alta velocidad que ha desistido de intentar coger el tren ha denunciado que «nadie sabe informarte, la aplicación no funciona y no sabemos ni cuándo llegaremos ni si llegaremos. Somos un país de pandereta».

En la estación de Sants, el nudo ferroviario de Cataluña la situación no ha sido mejor, ya que ni los Rodalies ni la alta velocidad cumplían con los servicios mínimos. Un hecho que ha provocado la resignación de los usuarios habituales de la estación, quienes aseguran que «hay servicio mínimo, pero cuento como si no hubiera servicio». «Llegas tarde al trabajo y no es culpa tuya, tampoco del empresario, tienes que quedarte más tiempo para recuperar las horas…», lamenta María, una usuaria del servicio ferroviario. Desde Girona, donde los usuarios han explotado, ha llegado Perla, una estudiante gerundense en Barcelona que ha asegurado que coger el tren en Cataluña es «un estrés», ya que «nunca sabes si llegarás tarde o si no llegarás». «Tengo que ir a la universidad y a veces tengo que saltarme clases porque nunca sabes cómo funcionará el tren», ha denunciado.

Colas de usuarios afectados por la supresión del Avant entre Lleida y Barcelona frente a la oficina de atención al cliente de la estación de Lleida-Pirineus. | Roger Segura (ACN)
Colas de usuarios afectados por la supresión del Avant entre Lleida y Barcelona frente a la oficina de atención al cliente de la estación de Lleida-Pirineus. | Roger Segura (ACN)

Trenes que no llegan o que no existen

Uno de los problemas que han encontrado los usuarios de tren en Cataluña es que algunos trenes están programados y no llegan o directamente desaparecen de los paneles de información de las estaciones. En la R1, una de las más afectadas por el caos ferroviario de estas semanas, los usuarios han lamentado que a primera hora no había llegado ningún tren. «Dijeron que habría un 66% de trenes, pero aún no he visto ningún tren en dirección a Arenys» denuncia Ton, quien ha asegurado que se ha visto obligado a variar su recorrido y plan de viaje para este lunes. «No me la quiero jugar», ha aseverado. De hecho, el enojo de los usuarios ha aumentado cuando han pasado convoyes en dirección Barcelona, pero hasta pasadas las ocho de la mañana no ha pasado ninguno en dirección Arenys, Calella o Blanes.

En Lleida los usuarios también han visto como un tren desaparecía a primera hora de la mañana. El Avant programado a las 7:05, es decir, el primer Avant entre Lleida y Barcelona ha sido suprimido, un hecho que ha causado el enojo de los usuarios. «Este tren constaba como servicio mínimo, pero nos han dicho que el maquinista no se ha presentado y que el tren no sale, así que iremos en coche», ha lamentado Marina Bernal, profesora leridana que trabaja en la capital de Cataluña.

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