El ministerio español de Transportes espera recuperar la circulación en la línea R4 de Rodalies y el tramo de la autopista AP-7 el próximo lunes. Se trata, cabe recordar, de las dos vías más afectadas por el desprendimiento del muro de un talud en Gelida que causó el colapso ferroviario. Así lo ha avanzado el secretario de Estado de Transporte, José Antonio Santano, en una publicación en su cuenta de la red social Twitter, ahora conocida como X. En el tuit, que utiliza para elogiar la labor de los operarios de Adif que trabajan para recuperar el servicio en dos de los puntos más críticos de la crisis de las últimas semanas, sostiene que «si todo sigue según lo previsto», la semana próxima comenzará con unas primeras semblanzas de normalidad en el transporte del Principado.
Santano, cabe recordar, ha sido el perfil elegido por el ministerio que dirige Óscar Puente para tomar el control de la crisis ante la Generalitat. Viajó a Cataluña para mantener la primera comparecencia conjunta entre Estado y Gobierno, con la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, solo unos días después del inicio del colapso ferroviario; y ha ganado protagonismo desde entonces. Ahora, confirma los «avances» en la reparación de los puntos afectados, que han motivado los cortes de dos de las principales vías que articulan la movilidad catalana. Cabe decir que el discurso del secretario de Estado ha sido más optimista que en los últimos días, especialmente en lo que respecta a la AP-7: hasta el pasado jueves, situaba la reapertura de la autopista en algún punto de «la próxima semana».
Cuestión de financiación
Más allá de las reparaciones, expertos, sociedad civil y tejido empresarial catalán han utilizado la crisis para presionar a la Moncloa para que revierta los déficits de financiación que sufren las infraestructuras tanto viarias como ferroviarias del país. Sin ir más lejos, la Cámara de Comercio de Barcelona cifró, en un reciente estudio, la inversión necesaria para revitalizar el sistema ferroviario en 1.000 millones de euros al año hasta 2030; más del doble de lo que se ha dedicado cada curso desde la entrada en vigor del Plan Rodalies, en 2020. En declaraciones a Món Economia, por otro lado, varios especialistas en infraestructuras señalaron el mal mantenimiento y la falta de recursos dedicados a la AP-7 en los últimos cinco años, desde el fin de la concesión de la vía a Autopistas – Abertis y la irrupción del Estado como gestor.

