El Govern atribuye a un impedimento técnico y a la burocracia europea el hecho de no utilizar la denominación en catalán de la estación de Cervera de la Marenda de la línea R11 –se usa el topónimo francés Cerbère– en los canales informativos de Rodalies de Catalunya. La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha justificado que esta situación responde a una «realidad cronológica y técnica» de las bases de datos de Adif y de la Agencia Ferroviaria Europea (ERA), descartando cualquier tipo de «duplicidad de criterios» respecto a otras estaciones del Norte de Cataluña como La Tor de Querol – Enveig, donde sí se utiliza el topónimo catalán.
La respuesta del departamento que encabeza Paneque llega después de una batería de preguntas formuladas por el diputado de la CUP Dani Cornellà, quien pidió explicaciones al Govern sobre por qué se alegaban restricciones de interoperabilidad para el caso de Cervera de la Marenda, mientras que la estación de La Tor de Querol – Enveig figura normalmente en catalán desde hace décadas en los planos, hojas de horarios y sistemas comerciales del servicio ferroviario catalán. Las explicaciones de Paneque, además, se enmarcan en el mandato parlamentario previo de una propuesta de resolución aprobada en noviembre de 2025.
Concretamente, la Comisión de Territorio y Vivienda aprobó un texto de la CUP que instaba a la Generalitat a actualizar la denominación en catalán de la estación de Cervera de la Marenda en todos los canales informativos del Govern y de Rodalies de Catalunya. Fuentes de la CUP han explicado a El Món que la consejera da «excusas» y califican la respuesta de «un poco vergonzosa». «Lo que te queda claro en la respuesta es que lo puedes arreglar», subrayan las mismas fuentes que critican la inacción de Paneque sobre esta cuestión.

Diferencia cronológica y normativa europea
A pesar de ello, la consejera Paneque explica que «el registro ‘La Tor de Querol – Enveig’ se introdujo y consolidó en los planos y sistemas comerciales de Renfe entre 1988 y 1989, a raíz de los acuerdos de normalización toponímica de aquella década». En ese momento, el proceso se ejecutó al amparo de los acuerdos de normalización toponímica de aquella década, cuando aún no existían las exigencias técnicas de interoperabilidad unificadas a escala europea. Por el contrario, el proceso de modificación toponímica para Cervera de la Marenda es mucho más reciente y, según la consejera, «ya está estrictamente sujeto al Reglamento (UE) núm. 454/2011 (TAP-TSI) de la Agencia Ferroviaria Europea (ERA)». Según el Ejecutivo, este marco normativo impide que Adif, el ente gestor de las infraestructuras ferroviarias, haga cualquier cambio de nombre de manera unilateral sin un procedimiento europeo previo. Una respuesta que ya se encuentra en el informe de control de cumplimiento de la resolución, donde se dejó claro que «el ente gestor de las infraestructuras no puede cambiar la denominación de la estación de manera unilateral».
Compromiso de estudiar alternativas con la operadora
A pesar de la argumentación jurídica que hace el ejecutivo de Salvador Illa, Sívia Paneque ha dejado la puerta abierta a buscar vías de adaptación en los soportes propios para dar cumplimiento al mandato de la comisión. Sin aclarar si ya ha instado a Adif a realizar los trámites para poder usar el topónimo catalán, la consejera se limita a manifestar que «el Govern estudiará, conjuntamente con la operadora, los canales de información de Rodalies de Catalunya para que se pueda emplear la denominación de Cervera de la Marenda».
Pero esta situación no es nueva. En la anterior legislatura, la entonces consejera de Territorio, Ester Capella, defendió que se usaba el topónimo francés en Rodalies para evitar “confusiones». “Los motivos por los que se decidió utilizar el topónimo Cerbère, en francés, es debido a que en su momento se valoró emplear esta denominación para evitar la confusión de la ciudadanía con la estación de Cervera de la R12″, respondió a la formación anticapitalista.

