Algunas madres se preocupan por si tendrán suficiente leche para su bebé una vez empiezan el periodo de lactancia. Esta preocupación las lleva a comprar galletas de lactancia, que se venden a 2,28 euros en el estado español. Según los fabricantes, ayudan a producir más leche materna y muchas mujeres son firmes defensoras. Ahora bien, un estudio científico sobre estas galletas ha demostrado que no hay ninguna evidencia de que consumirlas aumente la producción de leche. Según el estudio de la Universidad de Indiana, en los Estados Unidos (Effectiveness of Lactation Cookies donde Human Milk Production Ratas: A Randomized Controlled Trial) que se ha publicado a The American Journal of Clinical Nutrition, el consumo de las galletas no tiene efecto sobre la lactancia materna y, por lo tanto, las recomendaciones de consumirlas ofrecen «falsas esperanzas y costes económicos innecesarios».
Todo esto, en un momento «vulnerable» para las mujeres, que se preocupan por la nutrición de sus bebés y por si estarán haciéndolo todo bien. El doctor David B. Allison, decano de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Indiana-Bloomington (SPH-B) fue uno de los investigadores que estudiaron esta cuestión en un ensayo controlado de un mes de duración. Los resultados no revelaron ningún efecto del consumo de galletas de lactancia sobre la producción de leche humana. «Con demasiada frecuencia, en el campo de la nutrición y la alimentación, las creencias firmes se confunden con hechos demostrados», lamenta Allison.

El funcionamiento del estudio
Pese a este estudio, el doctor señala que no es imposible que una galleta de lactancia afecte la producción de leche humana, pero sí que confirma que las que se estudiaron «no tienen ningún efecto perceptible». La muestra del estudio fueron 176 madres de los Estados Unidos que amamantaban bebés sanos de dos meses de forma exclusiva, es decir, solo con leche materna. A una parte del grupo se le dio una ración de galletas disponibles en el mercado para consumir diariamente durante un mes. El otro grupo comió galletas convencionales no diseñadas para afectar la lactancia. Los resultados mostraron que el volumen de leche era el mismo.

