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La Generalitat propone reducir un 31% las emisiones de gases de efecto invernadero en cinco años, según la hoja de ruta que el Gobierno llevará próximamente al Parlamento para que sea convalidada. Es la primera vez que Cataluña debate unos presupuestos de carbono y lo hace después de un 2023 en el cual las emisiones de CO₂ volvieron a niveles de 1990, el año de referencia para los objetivos de reducción. El Comité de Expertos sobre el Cambio Climático (CECC) había planteado reducir un 67% las emisiones hasta 2035 en comparación con 1990, pero el ejecutivo de Salvador Illa ha preferido rebajar considerablemente la ambición y el plazo de los objetivos.

La propuesta exige menos esfuerzo a la ganadería y la agricultura (-22%) y sitúa buena parte de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en el ámbito de los residuos (-57%), seguido de la energía (-50%), los servicios (-45%) y la industria (-33%). En el ámbito residencial se busca una reducción del 29%, mientras que el sector del transporte deberá reducir sus emisiones en un 19%. Con todo, la de Territorio, Vivienda y Medio Ambiente, Sílvia Paneque, remarca que lo más importante es lograr materializar las reducciones propuestas en la industria y el transporte, ya que en términos absolutos son los que generan más emisiones.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, conversa con la consellera Sílvia Paneque en el Parlamento | Nico Tomás (ACN)
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, conversa con la consellera Sílvia Paneque en el Parlamento | Nico Tomás (ACN)

Según los cálculos del ejecutivo, los objetivos europeos marcan que Cataluña debe reducir un 29% las emisiones de efecto invernadero de aquí a 2030, mientras que la propuesta de la Generalitat va un poco más allá y sitúa la reducción en el 31%. El presupuesto de carbono fija un límite global de 161,1 millones de toneladas de CO₂ equivalente de emisiones en el período 2026-2030, que se reparte de la siguiente manera:

  1. Industria – 54,74 millones de toneladas
  2. Transporte – 50,44 millones de toneladas
  3. Agricultura y ganadería – 20,52 millones de toneladas
  4. Energía – 17,44 millones de toneladas
  5. Vivienda – 7,87 millones de toneladas
  6. Residuos – 6,58 millones de toneladas
  7. Servicios – 3,97 millones de toneladas

El Parlamento debe validar los presupuestos de carbono

La propuesta del Gobierno aún debe pasar por el Parlamento, ya que es un trámite imprescindible, según la ley del cambio climático. A pesar de ello, la normativa no es lo suficientemente precisa sobre cómo debe ser la aprobación de la cámara catalana y la Mesa del Parlamento está debatiendo sobre cuál es la mejor manera de hacerlo. Una de las propuestas que hay sobre la mesa es que el trámite sea similar al de un pleno monográfico con votaciones de propuestas de resoluciones sobre los documentos que podrían cambiar las cifras propuestas por el ejecutivo. Una vez se aprueben los presupuestos de carbono, será el Comité de Expertos sobre el Cambio Climático quien evalúe su cumplimiento de manera anual.

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