Continúa el goteo de relevos en Educación. El director de Servicios del Departamento, Ignasi Simón, ha dejado el cargo cuando aún no había cumplido un año desde su nombramiento y pasará a ocupar posiciones secundarias dentro de la misma consejería. El exalcalde de Lliçà de Munt será nuevo asesor de relaciones institucionales con el mundo local, con tareas que deben servir para “fortalecer la relación con los municipios”, según confirma el mismo departamento a El Món. Simón impulsará ahora el Plan experimental de Zonas de Gobernanza Educativa, entre otras tareas de coordinación entre el departamento y los ayuntamientos.
Después de estar dos décadas como alcalde de Lliçà de Munt, Simón fue nombrado director de Servicios en noviembre de 2025 y se despidió del Ayuntamiento asegurando: «Es una nueva responsabilidad que afronto con mucha ilusión, emoción y respeto». Venía a ocupar el lugar del hasta entonces titular de la dirección, Jordi Vendrell, que duró poco más de dos meses en el cargo. Ahora, el nuevo cambio, que situará a Joan Manuel Espuelas –hasta ahora con un cargo en la Secretaría General de Economía– en su plaza, vuelve a reorganizar el organigrama interno del equipo liderado por la consejera Esther Niubó.
El departamento defiende que se trata de una “reestructuración” también motivada por la llegada de la nueva secretaria general. Con el inicio de curso, Marta Clarí ha sustituido a Teresa Sambola –cesada por el fiasco de PISA– como la segunda persona más importante en Educación. El cambio vuelve a mover el organigrama del departamento, que desde que comenzó la etapa del Gobierno socialista ha cambiado tres altos cargos y otros miembros del sottogoverno.

Múltiples cambios en el organigrama de Educación
Más allá de Simón y el sonado caso de Teresa Sambola, en los últimos meses también ha cambiado el subdirector de Plantillas, Provisión y Nóminas, en manos de Enric Trens en el momento en que estalló el caos de las adjudicaciones; la consejería tuvo que rehacer 57.000 nombramientos y culpó a Trens del error. Menos mediático ha sido un cuarto cambio, forzado por la dimisión de Xavier Güell, que ocupaba la dirección general de escuelas privadas y concertadas. Diversas voces sindicales y de la patronal no han ocultado su descontento con él, que semanas después de dejar el cargo se incorporó como asesor del presidente Salvador Illa.
Todo esto ha sido gasolina para una oposición que este miércoles, en el marco de un pleno monográfico sobre los errores de PISA, ha vuelto a pedir la dimisión de la consejera Niubó. El presidente Illa ha rechazado cesarla, a pesar de admitir “errores graves e inaceptables” dentro del departamento. Es la segunda vez en media legislatura que el Gobierno acepta como irrefutables pifias en la gestión de la consejería. En este sentido, el caso de PISA y de las adjudicaciones se suman a los dos acuerdos con sindicatos que los docentes han rechazado en sendas consultas y el revuelo con planes polémicos como la entrada de mossos en las escuelas.

