La decisión de permitir la presencia de mossos en los institutos de secundaria sigue acumulando detractores. Las principales entidades del ámbito educativo han unido fuerzas para protestar contra esta medida polémica, exigiendo la retirada «inmediata» de un plan piloto que consideran que «estigmatiza» determinados centros educativos y su alumnado. Cabe recordar que el Departamento de Educación defendió este martes que “no hay un problema de seguridad ni convivencia” en las escuelas y que el plan piloto que se ha iniciado en 14 institutos catalanes se trata de una medida “preventiva” y “voluntaria”, que en ningún caso “sustituirá la labor de los docentes”, sino que la “complementará”.
En una rueda de prensa conjunta recogida por la ACN este miércoles, las plataformas ‘La Pública, l’Escola de Tothom’ y ‘Desmilitaritzem l’Educació’, que agrupan diversas entidades, han criticado los argumentos del Departamento para «justificar» el plan, señalando que ellos solo ven «incoherencias». «No entendemos la medida, no entendemos a qué responde y nos preocupa mucho […] No es una medida solicitada por la comunidad educativa, al contrario, se piden recursos socioeducativos y no de securización de los centros», afirmó Jordi de Carreras, miembro de ‘La Pública, l’Escola de Tothom’. Las agrupaciones consideran que se está dando una respuesta «simple» a la realidad compleja de los centros sin ir a la raíz del conflicto.
Sobre los argumentos esgrimidos por el Departamento, asegurando que el plan responde a las demandas recibidas por los servicios territoriales, ha hablado Marc Plana, del Instituto Margarida Xirgu, de l’Hospitalet de Llobregat, uno de los centros que forman parte de la iniciativa. «Los servicios territoriales deberían estar al día de las reclamaciones y parte de estas reclamaciones son la bajada de ratios y el aumento de los recursos de los equipos sociales en los institutos», dijo. Por su parte, Mar Hurtado, de la Asociación de Maestros Rosa Sensat, cree que la violencia en los centros debe gestionarse «con respuestas pedagógicas»: «La entrada de fuerzas de seguridad en los centros educativos puede tener un efecto contrario al deseado; el alumnado puede dejar de percibir el instituto como un espacio protector para verse señalado».

Llamada a un rechazo unitario a la medida
Todas las plataformas coinciden en denunciar la «improvisación» con la que a su parecer está actuando la Generalitat, la falta de información y que el procedimiento haya sido «absolutamente opaco». También han hablado de una decisión tomada «de forma unilateral» y sin contar con la voz de los docentes. En este sentido, las entidades han animado a todos los centros que puedan verse implicados en el plan piloto a organizar claustros para debatir sobre la medida y rechazarla.

