La séptima reunión del nuevo ciclo de negociaciones entre Educación y los sindicatos ha comenzado con una propuesta formal y por escrito, un requisito exigido de forma reiterada por los sindicatos y que hasta ahora no se había puesto sobre la mesa. Tal como ha avanzado la consejera Esther Niubó esta mañana en el Parlamento, la propuesta es “más concreta” que la de este jueves, en la cual el departamento planteaba un incremento de 47 euros mensuales que se añade al aumento del complemento autonómico pactado en el acuerdo anterior.
El anuncio de que será “la propuesta definitiva” ha enrarecido el ambiente en plena fase de aproximación a un acuerdo. Antes de entrar a la reunión, el sindicato mayoritario USTEC ha cuestionado la estrategia del departamento. La portavoz Iolanda Segura ha criticado una declaración que el sindicato lee como una política de “caixa o faixa”. “Hemos venido a negociar”, ha reiterado. Es el segundo día consecutivo que la reunión arranca con inquietud en alguna de las dos partes, después de que, este miércoles, el departamento insinuara a los sindicatos su incomodidad de negociar con cortes en marcha en las principales vías del país.
“¿Qué concepto de negociar tiene esta consejería? ¿A qué hemos venido?”, ha sentenciado Segura antes de entrar al departamento. El sindicato de secundaria también ha cargado contra las “propuestas definitivas” y ha avisado que la mayoría de recursos deben destinarse a los salarios y no a más dotaciones que fortalezcan un modelo de escuela inclusiva en la cual no creen.
El resto de formaciones también han remarcado su “sorpresa”. “Cuando se nos comunicó que la mesa pasaba a la tarde, en ningún momento se nos dijo que la oferta de hoy sería definitiva”, se ha quejado Laura Gené, referente de la CGT. La Intersindical también ha cuestionado la “política de ultimátum” del Gobierno, “que no es propia de un ejecutivo democrático”, ha dicho.

Séptima reunión del nuevo ciclo de negociaciones
El nuevo encuentro entre el departamento y los sindicatos llega después de seis reuniones que han servido para acercar posturas. Ambas partes se han puesto de acuerdo en la manera en que se deben subir los sueldos –un complemento lineal que llegue a toda la plantilla– pero aún deben ponerse de acuerdo en la cantidad. Educación plantea un incremento de 47 euros mensuales, pero los sindicatos convocantes de las huelgas actuales han pedido duplicarlo.

