El acuerdo del Gobierno con los sindicatos UGT y CCOO para mejorar las condiciones de los docentes no ha servido para frenar las protestas de la comunidad educativa, que continúa adelante con la huelga prevista para la próxima semana y suma nuevos adeptos a su reivindicación. El 95% de los docentes que han participado en la consulta realizada por USTEC, la CGT y la Intersindical –han votado unos 43.000– han rechazado el acuerdo. Según USTEC, el sindicato mayoritario entre los docentes, este resultado justifica “con fuerza” las paradas planteadas entre el 16 y el 20 de marzo y obligan al Gobierno “a rectificar y volver a la mesa de negociación”. 

«Vuestro ‘acuerdo de país’ era una farsa, y el colectivo lo ha tumbado», ha afirmado USTEC en un comunicado publicado a primera hora de la mañana, con los primeros resultados de la consulta. El sindicato de maestros catalán, que ya ha tenido enfrentamientos con CCOO esta semana, insiste en criticar un “show de Palau” que “solo ha evidenciado que se quería tapar el conflicto con propaganda”. El sindicato considera que la mejora salarial, la reducción de las ratios o la inversión en escuela inclusiva pactada es aún insuficiente y exige una propuesta “a la altura del momento”. 

La CGT y la Intersindical, los otros sindicatos que secundaban la consulta, también critican la imagen que ha buscado el Gobierno. “Quisieron hacerse la foto antes para no arriesgarse a perder una consulta”, ya apuntaba esta semana Laura Gené en declaraciones a El Món. La Intersindical, en un comunicado, añade que la consulta “desautoriza de manera rotunda el acuerdo bilateral entre el Departamento y los sindicatos CCOO y UGT”. “No puede ignorar el resultado. Casi 41.000 votos en contra no son solo un dato, son una enmienda a la totalidad a una manera de hacer política de espaldas a los centros”, remarca Marc Martorell, portavoz de la sección de educación. En la línea de USTEC, la Intersindical también pide al Gobierno que “rectifique”. 

Miles de docentes ya se manifestaron en Barcelona el pasado febrero para exigir mejores condiciones laborales y salariales / Joan Mateu Parra (ACN)

La huelga suma otros colectivos

El presidente Salvador Illa y los sindicatos firmantes defienden el acuerdo, que consideran “de país”, que incorpora una mejora salarial progresiva de hasta 3.000 euros anuales en el año 2029, una reducción de las ratios en infantil y la ESO, y toda una serie de recursos para la escuela inclusiva. Un punto de partida, según UGT y CCOO, para romper con la dinámica de recortes que había hasta ahora y fijar una nueva base para futuras conversaciones. 

En todo caso, el pacto no ha logrado frenar las protestas. Esta semana, los conserjes y personal administrativo de los centros educativos han manifestado su intención de sumarse, el día 20 de marzo. “Mientras los altos cargos de la administración cobran sueldos de muchas cifras, el personal que atiende a las familias, hace la matrícula de los niños y jóvenes, que cuida las instalaciones educativas, es cada vez más pobre y tiene más dificultades para llegar a fin de mes”, han apuntado la Plataforma PAS en un comunicado.

También han dado el paso los estudiantes. El sindicato estudiantil dels Països Catalans (SEPC) ha convocado un paro coincidiendo con la manifestación que se hará el próximo viernes en la plaza de Tetuan de Barcelona. El colectivo avisa que el deterioro de los servicios públicos también se extiende fuera de Cataluña y critica que el acuerdo solo se haya firmado con sindicatos minoritarios entre los maestros.

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