El preacuerdo de mayo entre Educación y una mayoría de los sindicatos podría haber cerrado un capítulo en las escuelas, pero el rechazo de los docentes, expresado de forma clara en una consulta posterior, ha obligado tanto al sindicato mayoritario USTEC como a la consejería a reubicar las conversaciones. Poco más de una hora reunidos ha sido suficiente para constatar un nuevo estancamiento que certifica la huelga de inicio de curso. Educación también ha citado a la CGT este jueves tras reunirse el martes con los tres sindicatos que han firmado el acuerdo (CCOO, UGT y Aspepc).
La USTEC ha pedido un nuevo calendario negociador sobre la mesa, con fechas y temas concretos a tratar, para desconvocar las paradas del primer día de curso. “No hay voluntad de situar este nuevo calendario”, ha resumido la portavoz nacional de USTEC, Iolanda Segura, al finalizar la reunión. “Se han escudado en la huelga para no hacerlo. Esta huelga solo se habría podido detener si se hubiera hablado en julio de un nuevo calendario”, ha añadido. El sindicato exige abordar lo que ha quedado fuera del último acuerdo, entre ellos la defensa del catalán y una reducción de las ratios. Segura también ha pedido ir “más allá” de los márgenes del acuerdo, en una declaración similar a las que se producían el pasado mayo, tras el acuerdo entre el Gobierno y los sindicatos UGT y CCOO. A diferencia del último ciclo de huelgas, USTEC ha confirmado ahora que no se levantará de la mesa sectorial.

El departamento –que hará su valoración cuando termine la reunión que mantiene con la CGT, que ha comenzado pasadas las 12 del mediodía– insiste en que no hay margen para ampliar los recursos ya acordados y presume del nivel de ejecución de los acuerdos. En este sentido, destaca que ha cumplido en un 94% lo que se había comprometido a ejecutar en septiembre, una declaración que deja indiferentes a los críticos: “Hemos preguntado a qué hacen referencia, porque la sensación es que hay muchos centros que nos dicen que no notarán ninguna diferencia. Hay quienes nos dicen que les han recortado el aula de acogida, por ejemplo”, ha señalado Segura.
La CGT también ha llamado a la huelga tras una reunión corta que también ha servido para tratar conflictos internos. «Es la enésima oportunidad perdida para convocar el comité de huelga», ha lamentado Laura Gené, que ha agradecido a la consejera que «por fin» les haya llamado a una reunión. «Ha admitido que las medidas están gracias a la movilización», ha añadido Marc Sindical, Marc Martorell (Intersindical), invitado por CGT a la reunión.
Huelga el 8 de septiembre
La huelga del primer día de curso no es iniciativa de los sindicatos, que tienen pendiente hacer una ronda de consultas en las escuelas para consensuar con los claustros sus demandas, pero las organizaciones apoyan a unas asambleas bastante movilizadas. A la espera de saber si habrá una alta participación, la parada servirá para “situar el conflicto en los medios el primer día de curso”, apuntan los sindicatos. Las asambleas se movilizarán por la mañana y terminarán la jornada con reuniones en cada territorio para fijar nuevas prioridades a negociar. A diferencia de otras huelgas, no está prevista ninguna gran manifestación en el centro de Barcelona.
Los sindicatos dan por hecho que, más allá de la parada del primer día, las huelgas se repetirán antes de terminar el curso. A la espera de saber si Educación acepta un nuevo calendario de negociación, un hecho improbable viendo las declaraciones del ejecutivo, la única incógnita es saber el formato. Más de un 65% de los docentes que participaron en la consulta (con una participación superior al 60% del conjunto de la plantilla) votaron ‘no’ al preacuerdo de mayo.

