La 58ª edición de la Universitat Catalana d’Estiu, la UCE, ha cerrado sus puertas este mediodía. Pero, este año, a diferencia de otras ediciones, todo apunta a que la supervivencia está garantizada y parecería que podrá cumplir con tranquilidad los 60 años. Los movimientos para la renovación de los cuadros directivos, algún cambio de paradigma y un sistema de financiación más estable son los elementos que pueden sostener una de las poquísimas instituciones con cosmovisión de la nación catalana completa, los Países Catalanes. De hecho, es uno de los poquísimos espacios donde un argelino, un norte-catalán, un mallorquín o un alcoyano comparten palestra para conversar, el verbo por excelencia que muestra la unidad de la lengua y que se define como hablar con razón.
El consejero de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, ha presidido la clausura acompañado del presidente de la Diputación de Lleida, Joan Talarn, la presidenta de la ACM y alcaldesa de La Garriga, Meritxell Budó, y el presidente de la Xarxa Vives Universitats y rector de la Universidad de Perpiñán, Yvan Auguet, -que ha defendido la continuidad de la lengua catalana en el ámbito universitario- así como el presidente de la UCE, Jordi Cassassas. El acto de clausura ha servido para entregar los premios Canigó, los galardones que reconocen a las entidades y personas que trabajan por la catalanidad y el patriotismo. Una ceremonia que no ha estado exenta de críticas como la del patronato de la UCE, Joandomènec Ros, que le ha propuesto al consejero Vila, para remarcar su falta de apoyo a la Universidad, cambiar el lema del lema de su ejecutivo de «el Gobierno de todos, al Gobierno de casi todos». Incluso, ha planteado cambiar el significado de la palabra «todos en el IEC». El acto ha sido una especie de misa concelebrada a favor del catalán y la catalanidad, y que la preservación es ponerla al alcance de las futuras generaciones.

La Bressola y El Punt Avui
Este año, los premiados han sido La Bressola, la institución con siete escuelas que hacen educación inmersiva en catalán en la Cataluña Norte, que nació en una edición de la UCE y fue impulsada por un grupo de patriotas que, a pie y a caballo y a pesar de la voracidad jacobina de la administración francesa, han sacado adelante una iniciativa que ha tenido éxito y preserva, defiende e impulsa la catalanidad en un territorio especialmente duro. Otra iniciativa de otro grupo de «entusiastas catalanes» ha recibido también el galardón, el diario Avui, que este año ha cumplido 50 años.
El elogio del premio al diario ha sido por uno de los decanos del periodismo catalán, que fue director y uno de los ‘recuperadores de las palabras’, Vicent Sanchis, que fiel a su estilo, con una ironía audaz y la naturalidad que dan millones de horas de vuelo explicando el país, ha dado las gracias a El Punt Avui por reinventar la prensa en Cataluña cuando el franquismo empezaba a transformarse en el embrollo del pacto de Transición. Sanchis, actual director general del Grup Món, ha recordado que el país es «ácido y corrosivo que espera una derrota para buscar culpables». Aun así, ha remarcado que «el país sobrevive a pesar de sus contradicciones». Joan Vallclara ha agradecido a Sanchis su elogio, trabajo y la aportación en estos 50 años.


