Se ha hecho esperar, pero con el cambio de defensa ha tomado la decisión. El exministro de Transporte, José Luis Ábalos, en prisión provisional a la espera del juicio por el caso Mascarillas, la primera derivada del caso Koldo, ha renunciado esta mañana a su acta de diputado. A través de un tuit en su cuenta de X, el exnúmero tres del PSOE ha justificado la decisión porque la sala penal del Tribunal Supremo ha desestimado su recurso de apelación contra la orden de prisión.
Una decisión que le ha hecho presentar «ante la Mesa del Congreso» la renuncia al acta de diputado por Valencia. La renuncia se ha llevado a cabo ahora porque entendía «que el respeto a los procedimientos legales es un pilar fundamental del estado de derecho que garantiza la presunción de inocencia de todos los ciudadanos; asegura la separación de poderes; la imparcialidad y la tutela judicial efectiva sin arbitrariedades». Es decir, esperaba que su posición permitiera garantizar una defensa más efectiva de sus derechos políticos y sus garantías procesales. En definitiva, Ábalos presiona a la mesa del Congreso por no haber defendido sus derechos parlamentarios.

Respeto a los derechos políticos
Según el relato de Ábalos, desde la aprobación del suplicatorio en enero de 2025 y «a pesar de las prisas siempre de los órganos de gobierno de la Cámara por suspender mis derechos y deberes como diputado, continuamente he defendido ante la Mesa y la Presidencia del Congreso la importancia de hacer prevalecer la integridad del derecho de representación recogido en el artículo 23 de la Constitución». Para el exdiputado, este artículo que blinda los derechos políticos ante ofensivas judiciales, tiene un «significado» y es necesario buscar los «límites de la inmunidad parlamentaria» tal como lo interpreta el Tribunal Constitucional y la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).
Así entendía que su posición de cargo electo debía tener más «garantías en virtud de un interés general y de la propia independencia del Parlamento». Por este motivo Ábalos defiende haber mantenido el acta de diputado hasta hoy. «Entiendo no puedo sostener en mi situación procesal actual y sobre la cual estoy proyectando toda mi actividad a ejercer mi derecho de defensa y la protección de mi inocencia», concluye el exsecretario de organización del PSOE.


