El intento de Gabriel Rufián de querer impulsar un frente español de izquierdas no ha cuajado y el portavoz de ERC en el Congreso ha recibido críticas de todas partes. Desde su partido hasta EH Bildu y el BNG gallego. Sin embargo, ahora, a Rufián le ha surgido una aliada. La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, le ha brindado su apoyo. En declaraciones a Europa Press, Colau ha hecho un llamado este viernes a un «frente democrático amplio» y ha valorado de forma «muy positiva» el llamado de Rufián a la unidad de la izquierda, prevaleciendo su perfil progresista sobre el independentista.
Rufián lanzó la idea en un intento de que una alianza de izquierdas más allá del PSOE ayudara a frenar el crecimiento que están experimentando el PP y, especialmente, la ultraderecha de Vox. “¿Por qué en Cataluña no puede haber un entendimiento entre Esquerra Republicana, la CUP y los Comuns? ¿Por qué en España no se puede dar algún tipo de entendimiento entre Podemos, BNG, Bildu y Esquerra?”, se preguntó el político en una entrevista en la Sexta. «Si no nos ponemos de acuerdo, nos matarán por separado», enfatizó.
«Superar los egos», dice Colau
«Es momento de diálogo, de generosidad, de no estar con disputas del pasado, de superar los egos y de ponernos al servicio de las mayorías sociales para unirnos», afirmó Colau. Y sobre Sumar y la reconfiguración de la izquierda, la exalcaldesa de la capital catalana subrayó que la supervivencia de la democracia «no puede depender ni de un partido ni de una persona».

Colau se ha dirigido a las formaciones de izquierdas, incluido Podemos, así como a la sociedad civil, «para que prioricen los objetivos por encima de las siglas». «Esto es un llamado a todos. A todas las formaciones progresistas, a todos los actores sociales. Insisto: aquí no sobra nadie», ha remarcado.
Momento excepcional
La exalcaldesa de Barcelona piensa que se vive un momento «excepcional», y ha situado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y al líder de Vox, Santiago Abascal, en la misma órbita política que figuras internacionales «de extrema derecha» como el estadounidense Donald Trump o el argentino Javier Milei. A juicio de Colau, una victoria hipotética de la ultraderecha puede dar lugar a un panorama «impensable», con detenciones de migrantes en la calle o plantear de nuevo que los trabajadores tengan que hacer 12 horas, «como pasa en Argentina».
Desde ERC, la secretaria general del partido, Elisenda Alamany, cerró la puerta a la aventura de Rufián. «El mejor antídoto es apostar por proyectos de izquierda arraigados en nuestro país y no decididos desde Madrid«.

