El gobierno de Pere Aragonès y el ejecutivo de Pedro Sánchez ya han tenido los primeros contactos para abordar el proyecto de la B-40. Así lo ha confirmado este martes la portavoz de la Generalitat, Patrícia Plaja, en una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. En concreto, Plaja ha señalado que, con la voluntad de «dar cumplimiento en el acuerdo» que subscribieron con el PSC en el marco de la negociación de los presupuestos, la Generalitat y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ya han intercambiado algunas propuestas sobre el macroproyecto viario. La primera versión para un acuerdo lo ha enviado Transportes, que ya ha recibido «una contrapropuesta» del ejecutivo de Aragonés. Aun así, la portavoz ha remarcado que, actualmente, «las posiciones todavía son lejos» y, por lo tanto, todavía queda camino para poder cerrar el acuerdo sobre la B-40.

La B-40 desencalló los presupuestos
El PSC puso como condición para aprobar los presupuestos del gobierno de Aragonés que se aceptaran las propuestas de macroproyectos como la B-40 o la ampliación del aeropuerto del Prat. A finales de enero de este año y con la intención de poder desencallar las cuentas de la Generalitat para el 2023, ERC votó a favor de la moción de los socialistas que insta el ejecutivo catalán a hacer efectivo durante el primer trimestre del 2023 el convenio de acuerdo y financiación que garantice la redacción del proyecto de la carretera.
El diseño del proyecto de la B-40 se hizo hace 60 años y, hoy en día, solo se han construido algunos tramos por falta de consenso entre la Generalitat y el Estado o por las reclamaciones del movimiento ecologista. Ahora, pero, la propuesta vuelve a andar con las primeras conversaciones entre los dos ejecutivos, a pesar de que nada apunta que pueda lograr un acuerdo antes de que acabe el plazo, marcado por el primer trimestre de este año.
