La crisis ferroviaria que atraviesa Cataluña esta semana sigue marcando la agenda política del país. Esta tarde se ha producido un desprendimiento de tierras que ha obligado a cortar la circulación de la R1 entre Blanes y Maçanet-Massanes, una afectación que ha obligado a convocar una nueva reunión entre el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau; la consellera de Territorio y portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque; la consellera de Interior, Núria Parlon; el portavoz de Renfe, Antonio Carmona; y el director general del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, en la sede del Departamento de Territorio para seguir la situación de Rodalies tras el desprendimiento de la R1.

Este nuevo incidente ha provocado que desde Junts hayan pedido la dimisión de la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, y el ministro de Transportes, Óscar Puente. La formación de Junts ha preguntado «cuántos cortes de vía más hacen falta» para que los dos responsables políticos de la gestión ferroviaria dimitan. El diputado de la formación y portavoz de Junts en el Parlament de Catalunya, Salvador Vergés, ha aprovechado las redes sociales para cargar contra Puente y Paneque y ha asegurado que el nuevo desprendimiento «No es mala suerte, es pura estadística. Y así seguirá, lamentablemente. Cuanto menos inviertes y menos mantienes una infraestructura, más incidencias se producen; y cuantas más incidencias, más probable es que haya tragedias».

Un desprendimiento de tierras mantiene la R1 sin servicio entre Blanes y Maçanet-Massanes

Cuando pasaban cerca de 20 minutos de las cuatro de la tarde, Adif informó que la R1 quedaba cortada entre las estaciones de Blanes y Maçanet-Massanes. A través de las redes sociales, la gestora de la infraestructura ferroviaria señaló que “se ha establecido un plan alternativo de transporte con transbordos por carretera entre Blanes y Maçanet-Massanes para los viajeros afectados”, pero no han puesto hora de reanudación del servicio.

Comparte

Icona de pantalla completa