El acuerdo de presupuestos que negocian Esquerra Republicana y el Gobierno irá acompañado de, como mínimo, tres pactos políticos. Aparte de la sociedad mercantil que preveía el Consorcio de Inversiones que fue rechazado por el Congreso, los republicanos han evidenciado este lunes que su voluntad es que los presupuestos vayan acompañados de un acuerdo explícito para la línea de tren orbital y un traspaso a la Generalitat de una competencia del Estado que los republicanos están negociando y no han querido concretar. En este sentido, el vicesecretario general de comunicación y portavoz de ERC, Isaac Albert, ha asegurado que las negociaciones avanzan bien, pero ha dejado claro que el «aterrizaje» de un acuerdo para los presupuestos depende de estas negociaciones paralelas que están manteniendo.

Albert ha fijado el eje ferroviario orbital «como un elemento «importante» de la negociación aunque depende de la voluntad política en Cataluña y del gobierno español. Así, el dirigente de ERC ha defendido que esta infraestructura permitiría pasar de «la Cataluña radial a la Cataluña conectada». Para el partido de Oriol Junqueras, esta propuesta, que conectaría Sitges, Vilanova, Vilafranca, Martorell, Sabadell, Granollers, Mollet y Mataró, serviría para dar respuesta a «tres crisis» que sufre el país: la de movilidad, la de la falta de inversión en infraestructuras, y la de desequilibrio territorial. «La propuesta pasa por una red de ciudades conectadas entre ellas y este es el contexto del tren orbital, que es una respuesta a estas tres crisis», ha defendido. “El orbital no es una nueva línea ferroviaria, es un nuevo modelo de país”, ha insistido, y ha señalado que la inversión que debería ir produciéndose en el tiempo es de entre 4.000 y 5.000 millones de euros. Sobre esto, ha dejado claro que será necesario que el Estado haga una «apuesta clara» de inversiones, pero también ha explicado que parte de esta línea ferroviaria ya está constituida, y ha hecho referencia a la R8 de Rodalies o tramos de otras líneas como la R4.

Por otro lado, también ha insistido en la importancia de «desbloquear» el Consorcio de Inversiones con la sociedad mercantil que preveía el proyecto de ley presentado por ERC, y que no necesita el visto bueno de la cámara española. El tercer elemento importante en la negociación, que no es el último, hace referencia a «ganar soberanía» en algún espacio que actualmente solo es competencia del Estado español y donde ERC entiende que la Generalitat «puede ser un actor importante o mayoritario». «Trabajamos en una propuesta más que debe ayudar al aterrizaje de los presupuestos», ha concluido. Aparte del acuerdo entre ERC y el Gobierno, que los republicanos quieren cerrar «cuanto antes mejor», estos pactos también dependen de una comisión bilateral entre el Estado y la Generalitat que deberán convocar y fijar el orden del día antes de la aprobación de las cuentas, previstas para antes de que termine el período actual de sesiones. Sobre esto, Albert también ha dejado claro que no contemplan que el Gobierno apruebe el proyecto de presupuestos sin tener un acuerdo previo porque se cometería el «mismo error que en el pasado».

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, durante una reunión en el Palau de la Generalitat / Europa Press

«No haremos que el señor Trapero acabe hipotecando los presupuestos de los hospitales»

Por otro lado, el dirigente de ERC ha considerado «un despropósito» las infiltraciones policiales en asambleas de profesores, y, como ya hizo Oriol Junqueras este fin de semana, ha vuelto a pedir la dimisión o el cese del director general de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero. “Es un hecho muy grave que se infiltren en asambleas de profesores como si fueran un peligro público”, ha criticado el republicano, pero ha desvinculado la petición de los republicanos de las negociaciones de las cuentas con el ejecutivo de Illa. “Es necesario que el Gobierno asuma responsabilidades, y si no lo hacen, tendrán que explicarlo a la ciudadanía”, ha insistido, y ha añadido que «no haremos que el señor Trapero acabe hipotecando los presupuestos de los hospitales y las escuelas». Isaac Albert ha asegurado que avanzar y querer los presupuestos «es absolutamente compatible con la crítica política» porque el objetivo de ERC no es «pedir una dimisión ni rechazar unos presupuestos», porque, según ha dicho, las cuentas no son ni de un partido ni de un gobierno, «son de un país». «Nuestro objetivo no es poner una condición que acabe rechazando los presupuestos», ha insistido.

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