La consejera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, se resigna. Lo que debía ser el gran cambio, que generó una gran inquietud en el Ministerio del Interior y en el resto de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, ha quedado en vía muerta. De momento, el traspaso a los Mossos d’Esquadra de la seguridad de puertos, aeropuertos y fronteras ni está ni se le espera. Así lo indica Parlon en una respuesta parlamentaria a una pregunta del PP, a la que ha tenido acceso el Món y en la que demora sin plazo otorgar a los Mossos funciones integrales de policía en estas infraestructuras.
«La Dirección General de la Policía recuerda que, a estas alturas, la Policía de la Generalitat – Mossos d’Esquadra no ejerce competencias en el ámbito fronterizo, de los puertos y de los aeropuertos», remarca la consejera en su respuesta. «En consecuencia, la planificación operativa y la previsión de efectivos correspondientes a estas funciones quedan condicionadas a una eventual atribución competencial«, explica. Es decir, que ni siquiera se ha hecho una preparación logística para un virtual traspaso que era uno de los proyectos que el anterior consejero de Interior, Joan Ignasi Elena; el que era director general de la Policía en su época, Pere Ferrer, y el excomisario en jefe del cuerpo Eduard Sallent.

Un acuerdo que no se cumple
De hecho, el traspaso estaba negociado, cerrado y previsto para formalizarlo en la Junta de Seguridad prevista para marzo de 2024. La reunión se pospuso por las elecciones y cuando se volvió a convocar la Junta, en diciembre de 2024, el acuerdo había caído del orden del día, para sorpresa de los impulsores de la iniciativa, es decir, la antigua dirección política de Interior. El retroceso sorprendió tras los ingentes esfuerzos por aprovechar una brecha del acuerdo de colaboración en la Copa América y seguir la fórmula pactada por el ministerio con la policía vasca, la Ertzaintza.
Dos meses después, Parlon apuntaba que los Mossos podrían comenzar el despliegue en puertos y aeropuertos hacia septiembre de 2025. Pero, la agenda no se ha cumplido ni de lejos, aunque parecía que de facto se preparaba el nuevo papel de la policía de la Generalitat en estas instalaciones. Así, se incrementó la plantilla en las comisarías del Prat en un 42% solo entre 2023 y 2024, y hubo un incremento similar en la comisaría del aeropuerto de Barcelona.
En todo caso, Parlon insinuaba que no quería asumir de momento el despliegue para no dejar cojas otras unidades policiales por falta de agentes y, en cambio, el ministro Fernando Grande-Marlaska argumentó el aplazamiento del traspaso por «las diferencias de criterio». El pasado 8 de julio, el presidente Salvador Illa, a preguntas del presidente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, también aseguraba que no podía poner una fecha al traspaso. Ahora, Parlon admite que se ha pospuesto este traspaso para una futura asunción de competencias. De hecho, el pasado mes de marzo Junts también pactó con el PSOE un traspaso de competencias en inmigración que no ha tenido éxito y que preveía ampliar el número de mossos para permitir su despliegue en puertos, aeropuertos y fronteras.

