Òmnium Cultural homenajeará a Muriel Casals el próximo 3 de febrero con un acto íntimo en Barcelona por los 10 años de su muerte, según ha podido saber la Agencia Catalana de Noticias (ACN). La entidad, que Casals presidió entre 2010 y 2015, ha preparado un acto en el Espai Francesca Bonnemaison, en el centro de la ciudad, que contará con la participación de familiares y del entorno más cercano a la activista. También está previsto que asistan numerosas personalidades como la expresidenta del Parlamento Carme Forcadell; el presidente del Parlamento, Josep Rull; o los expresidentes del Gobierno Artur Mas y Quim Torra.
La periodista Roser Sebastià será la encargada de conducir el acto, que comenzará con una pieza audiovisual con imágenes de Casals y fragmentos de sus discursos como presidenta de Òmnium. El actual presidente de la entidad, Xavier Antich, y Laia Gasch, hija de Casals, desgranarán su figura a lo largo de todo el homenaje. El acto estará dividido en cuatro bloques: el primero se centrará en la parte más personal de Casals; el segundo reivindicará su papel como líder de Òmnium; el tercero remarcará su faceta como activista; y el último servirá para destacar su legado familiar y al país.

Una vida dedicada a los demás
Casals, que nació en Aviñón (Bages), vivió su infancia en Sabadell (Vallès Occidental), que también prepara un homenaje para recordar su figura. La activista militó en el PSUC y en ICV, aunque acabaría dándose de baja, y entre 2003 y 2007 formó parte de la junta del Ateneo Barcelonés. Al año siguiente, en 2008, ya entró en la junta de Òmnium, que presidiría de 2010 a 2015, cuando dejó el cargo para formar parte de las listas de Junts pel Sí junto con su amiga íntima Carme Forcadell, expresidenta del Parlamento y de la Asamblea.
Como presidenta de Òmnium, Casals fue la encargada de organizar la manifestación de 2010 para dar respuesta a la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que recortaba el Estatut. También impulsó la Declaración de Santa Coloma del año 2012, que pedía que aquella legislatura fuera la última de un “Parlamento autonómico”. La hoja de ruta de Òmnium reclamaba a los partidos soberanistas que incorporaran en sus programas electorales el compromiso de celebrar un referéndum sobre la independencia de Cataluña, algo que se materializaría en las elecciones de 2015.
La “sonrisa de la revuelta”
Casals murió el 14 de febrero de 2016 a los 70 años como consecuencia de las heridas que sufrió en un accidente de bicicleta en Barcelona dos semanas antes. Ese mismo día, miles de personas se congregaron en el parque de la Ciutadella para recordar a una de las figuras más relevantes del proceso independentista en un acto donde se describió a Casals como «la sonrisa de la revuelta». Dos días después de su muerte, el Gobierno le otorgó la Medalla de Oro de la Generalitat a título póstumo y unos días después el Parlamento le hizo un homenaje institucional.

