La generación Z del independentismo asegura que hay relevo generacional en el movimiento y pide paso para «actualizarlo», pero, en cifras generales, según el informe de la Encuesta sobre generaciones y participación, el interés de los jóvenes catalanes por la independencia pierde fuerza en comparación con el año 2017, el punto más álgido del Proceso soberanista con la celebración del Primero de Octubre. Entonces había un 37,5% de jóvenes que estaban a favor de que Cataluña se convirtiera en un estado independiente -el mismo porcentaje que defendía el autonomismo-, pero seis años después este porcentaje ha caído casi seis puntos, situándose en el 32%. Una cifra que contrasta si nos fijamos en la evolución de la población catalana adulta, ya que los partidarios de la independencia han crecido y han pasado del 35,1%, en el año 2017, al 37,4% en la actualidad.
Así, el estudio coordinado por la politóloga de la UAB Carol Galais, por encargo de la Agencia Catalana de la Juventud, concluye que el apoyo a la independencia se ha reducido entre las personas jóvenes en este período, y destaca que las posiciones defensoras del statu quo e, incluso, del regionalismo también han avanzado entre las personas jóvenes entre el 2017 y el 2023. Por ejemplo, los partidarios de que Cataluña continúe siendo una comunidad autónoma dentro del Estado español han pasado del 37,5% al 40,1% y también se ha incrementado el porcentaje de jóvenes que defienden que sea «una región de España»: del 7,9 al 11,2%. También subraya que solo un 35% de las personas jóvenes de 16 a 29 años declara haberse interesado bastante o mucho por las movilizaciones del proceso independentista.
Con todo, el informe señala que la tendencia general es que, cuanto más mayores son las personas, más apoyo tienden a dar al independentismo y al federalismo, y menos al régimen actual de comunidades autónomas. En cambio, cuanto más jóvenes son, menos se posicionan a favor de la independencia de Cataluña y el federalismo, y más a favor de la relación actual entre Cataluña y España, es decir, a favor de que Cataluña sea una comunidad autónoma del Estado Español. Por otro lado, el estudio subraya que aunque la opción de que «Cataluña sea una región de España» se mantiene en unos niveles bajos en la mayoría de grupos de edad, llega a tener un apoyo del 16,6% entre los jóvenes de entre 16 a 19 años, una cifra que dobla la de otros grupos de edad, como por ejemplo el de mayor edad. Es en esta generación, la conocida como Alfa, donde hay los datos más alarmantes. Además de la cifra que defiende posiciones regionalistas, solo el 28,4% es partidaria de la independencia y la gran mayoría, el 43,8%, defiende que Cataluña continúe siendo una comunidad autónoma.

Los factores determinantes en el posicionamiento independentista
El estudio, por otro lado, también analiza diferentes factores que ayudan a realizar un perfil de cómo es la persona que se posiciona a favor del independentismo. El estudio expone que la auto-ubicación en la clase social no tiene una relación significativa con el independentismo ni entre jóvenes ni entre personas adultas. Así mismo, apunta que el tipo de escuela (pública, privada o concertada), un factor que también relaciona con el nivel socioeconómico de las familias, puede marcar a la hora de ser independentista sobre todo en la gente adulta: «las personas adultas que han ido a la escuela pública tienen menos probabilidades de ser independentistas que las personas que han ido a escuelas concertadas o privadas».
Por otro lado, el nivel de estudios tampoco muestra una relación significativa con el independentismo. Es decir, las personas con más estudios tienen aproximadamente la misma probabilidad de ser independentistas que las personas con menos estudios. En cambio, sí que tiene un impacto para que una persona adulta sea partidaria de la independencia de Cataluña, según este estudio, es el tamaño del municipio y concluye que «aquellas que viven en municipios pequeños (de hasta 10.000 habitantes) tienen más probabilidades de ser independentistas que las personas que viven en municipios grandes o medianos», pero, por otro lado, no ve relación en el caso de los y las jóvenes.

La Ideología, el origen y lengua: los factores clave
Pero entre todos estos factores que el estudio analiza la relación directa con posicionamientos independentistas hay tres que sobresalen: la ideología, el origen y la lengua. El primero sirve tanto para jóvenes como adultos: «cuanto más de izquierdas es una persona, más probabilidades tiene de preferir que Cataluña sea un estado independiente». En el caso de los jóvenes, entre las personas jóvenes situadas más hacia el extremo de la izquierda, el porcentaje de independentistas es muy elevado, y supera el 62%, pero este porcentaje disminuye a medida que la ideología se aproxima hacia el centro, hasta caer hacia el 15%, y vuelve a aumentar en posiciones más de extrema derecha donde se sitúa entre el 40 y el 30%.
El origen y la lengua son también factores determinantes para el informe, y concluye que los adultos de origen catalán tienen «más probabilidades de ser independentistas que las personas originarias de otras comunidades autónomas», una relación que no se establece en el caso de los jóvenes. Así mismo, las personas de todas las franjas de edad que tienen el catalán como primera lengua tienen más probabilidades de preferir que Cataluña sea un estado independiente que las personas que tienen el castellano como primera lengua. Aquí el 59,3% de jóvenes que tiene el catalán como primera lengua se declara independentista, mientras que el 40,7% restante se posiciona de forma contraria a la independencia. En cuanto a los jóvenes catalanes que tienen la lengua castellana como primera lengua el porcentaje de contrarios a la independencia se dispara hasta el 90%.

