Salvador Illa ha vivido la crisis ferroviaria que sacude Cataluña desde la habitación del hospital y de su casa después de que Illa notara molestias haciendo deporte, fuera hospitalizado y se le detectara una infección ósea en el pubis causada por una bacteria. El ingreso por la osteomielitis púbica llegó al final el pasado viernes 30, ya que los médicos vieron una «evolución favorable tanto desde el punto de vista clínico como analítico y radiológico» en el pronóstico del presidente de la Generalitat. Esta mejora hizo que Illa fuera enviado a casa con el equipo de Hospitalización Domiciliaria de Vall d’Hebron.
Ahora, los médicos son muy favorables en cuanto a la evolución de Salvador Illa y calculan que incluso podría reducir días de convalecencia. El director gerente del Hospital Vall d’Hebron, Albert Salazar, ha asegurado en una entrevista en Catalunya Ràdio recogida por la ACN que es «posible» que Illa se reincorpore al trabajo habitual antes de lo previsto, ya que destacan que la recuperación del presidente catalán es «rápida» y ya va con una muleta.
Una mejora sustancial
El pasado viernes Illa salió del Hospital Vall d’Hebron necesitando dos muletas. Un hecho que ya ha quedado en anecdótico porque el presidente solo necesita una para poder moverse. Salazar ha destacado que el horizonte de recuperación marca un plazo de recuperación de unas ocho semanas, plazos que no son inamovibles. De hecho, Salazar ha dicho que el plan de recuperación marca ocho semanas, pero «eso no quiere decir que no se pueda mover de casa» y la evolución y que es el equipo médico quien debe decidir cuándo pasará a tratamiento oral de antibiótico.

El equipo de la Vall d’Hebron señala que desde este martes Illa solo necesita una muleta para desplazarse y que está recuperando «muy rápido» la motricidad y la fuerza, un logro muy positivo para la recuperación del presidente catalán. «Es una muy buena señal que vaya con una muleta» ha destacado un Salazar que también ha añadido que el control analítico que se hizo Illa el martes también fue «muy satisfactorio» y muestra que los signos de infección e inflamación están «desapareciendo». A pesar del buen pronóstico, los médicos señalan que los viajes tendrán «que esperar un poco»

