El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, volvió a apoyar al gobierno español y defendió el proceso extraordinario de regulación de inmigrantes aprobado por el ejecutivo del presidente español, Pedro Sánchez. En un acto en el Saló de Sant Jordi del Palau de la Generalitat en torno al arquitecto Antoni Gaudí celebrado el pasado lunes, y en declaraciones recogidas por la ACN, Illa defendió con fuerza la regularización de inmigrantes en situación irregular en el Estado español, asegurando que este proceso «es memoria, pero sobre todo futuro».
Illa recordó la inmigración del Estado español durante mediados del siglo XX -después de la sangrienta Guerra Civil y la posguerra marcada por la venganza y represión del bando franquista-, cuando mucha gente emigró a países de Europa central para trabajar, y recordó estos hechos para defender la regularización de los inmigrantes ilegales. «Hay que tener memoria de cuando eran nuestros abuelos y bisabuelos los que tuvieron que marcharse en busca de una vida mejor», aseguró el presidente catalán, que, además, destacó que «la regularización es memoria, pero sobre todo es futuro. Futuro de una Cataluña ejemplar, abierta y justa para todos los que vivimos o trabajamos aquí».

Illa pide combatir el odio
La intervención de Illa fue más allá y pidió que la sociedad catalana combatiera los discursos de la extrema derecha y apeló a que «ante el odio, esperanza, ante la intolerancia, convivencia». De hecho, Illa aseguró que la regularización de inmigrantes es una «decisión profundamente humana y profundamente cristiana. Profundamente justa y profundamente moral. Que nos hace mejores, como país y como sociedad. Que nos beneficia a todos» y defiende que las otras opciones son menos humanitarias. «¿Cuál es la alternativa? ¿Convertir personas en invisibles?», se preguntó Illa, destacando que los inmigrantes son personas «con nombres y apellidos que ya conocemos, con quienes convivimos en el barrio, la escuela o el trabajo y que ahora podrán contribuir con todos los derechos y todos los deberes a mejorar Cataluña».

