Rodri está en boca de todos ahora que lo han convertido en el capitán de la selección española, un cargo para el mediocampista –y mejor jugador del Mundial 2026- que lo ha hecho protagonista en el campo. Sin embargo, también se está hablando de él en las revistas del corazón y eso sí que es novedad. El futbolista es muy celoso de su intimidad, hasta el punto de que ni siquiera tiene perfiles en las redes sociales para evitar esta expectación mediática que conlleva. Ahora bien, en una entrevista conjunta en TVE ha terminado confesando detalles de la historia de amor con su pareja. El deportista sale con la cirujana Laura Iglesias desde hace casi una década. ¿Cómo la conoció? La historia no tiene desperdicio.

¿Cómo se conocieron Rodri y Laura?
Ambos estudiaban en la Universidad Jaume I de Castellón, cuando él cursaba la carrera de Administración y Dirección de Empresas y ella, en cambio, Medicina. Ella es dos años más joven, así que cuando él la conoció quiso que se sometiera a las pruebas típicas que tienen que pasar los novatos. Ella ha sacado a la luz qué frase le dijo para ligar con ella: “Novata, recógeme la bandeja”. En ese momento, Laura se la recogió a todos excepto a él: “Creía que me estaba vacilando y cuando supe que era futbolista… Dije, calma”.
Allí habría comenzado el “recorrido duro” que hizo Rodri para conquistarla: “Ella iba con cuidado porque sabía que era jugador de fútbol y quería ir con cuidado, no había manera de que me dijera que sí a salir conmigo”. Y es que todos conocemos el estereotipo de los futbolistas y no es de mantener relaciones estables y fieles.

Laura ha reconocido que es cierto que no le puso las cosas fáciles: “Estuvo entre un mes y medio y dos meses sin parar de intentar conquistarme, se lo curró muchísimo”. Hasta que un día, finalmente, se dieron un beso. Bueno, se lo dio ella: “Estábamos viendo una película de dibujos animados en mi habitación y le di un beso”. El futbolista ha reconocido que le ha ido muy bien tener una pareja con las ideas claras a su lado, una chica muy estudiosa y trabajadora que lo ayudó a quitarse de encima la presión de jugar en Primera División.
Una pareja consolidada que demuestra que los estereotipos, a veces, no son ciertos.

