Noruega sigue sumida en una gran conmoción desde que se supo que el hijo de la princesa Mette-Marit ha sido acusado, formalmente, de haber cometido cuatro violaciones y 32 delitos. Han pasado un par de semanas desde que comenzó el juicio contra él, en el que el aristócrata ha reconocido ante el juez haber llevado una «mala vida» y haber tenido «muchas adicciones«. Se está defendiendo tanto como puede, pero las pruebas contra él son numerosas y no pinta muy bien. Marius Borg, nacido en el primer matrimonio de la futura reina, enfrenta ahora otro dolor de cabeza porque uno de los testigos ha asegurado que el chico tiene un hijo ilegítimo. La prensa nórdica ha enloquecido al enterarse, ya que hasta ahora no había salido a la luz esta información. ¿Es abuela la esposa de Hakoon?

Los problemas se acumulan para el matrimonio real, que en pocos días han vivido el inicio del juicio contra él, la filtración de más mensajes que relacionan a Mette-Marit con Jeffrey Epstein o el ingreso hospitalario de urgencia del actual rey. A Marius Borg lo acusan de haber violado a cuatro mujeres mientras dormían, quieren demostrar que habría cometido seis delitos de conducta sexual vejatoria, hay cargos por agresiones, amenazas, drogas, daños, alteración del orden público… Todo un personaje que ahora deberá dar su versión sobre esta historia del presunto hijo secreto.

La cuestión es que uno de los testigos del juicio, que es amigo de una de las denunciantes por violación, ha declarado que la noche en que abusó de ella el chico le habría asegurado que tenía un hijo y habría llegado a mostrarle una foto del pequeño: «Le estuvo contando cosas de su infancia, que le dijo que había sido difícil, y le habló del hijo ilegítimo que tenía para ganarse su confianza«.

Marius Borg acompanya la família en aquesta foto oficial - Europa Press
Marius Borg ha formado parte de la familia real noruega desde que su madre se casara con el futuro rey | Europa Press

La prensa noruega saca a la luz un testimonio que habla del presunto hijo de Marius Borg

Estas declaraciones habrían tenido lugar en la sesión del juicio del pasado viernes, pero la prensa noruega no ha querido publicarlo hasta ahora. Parece ser que, en la sala, no prohibieron que se hablara sobre aquel tema como sí ha pasado con otros temas. El portavoz de la familia real noruega no ha querido responder a las preguntas del medio, ya que solo han dicho que esta información es «desconocida» para ellos y que no quieren que se difundan rumores al respecto. El diario en cuestión, VG, sostiene en un artículo muy potente que han sido informados de que las fuentes centrales del caso «tienen conocimiento» del presunto hijo: «No hemos podido confirmar si realmente lo tiene», lamentan.

Sea como sea, dan fe del testimonio de este chico que habría escuchado esta historia y que le daría toda la credibilidad. Quién es la madre y cuántos años tiene el niño, en cuestión, no se sabe. Habría hablado sobre él en 2024, así que al menos debe ser un niño de dos años. Ahora que la bomba ha estallado, la prensa internacional hará lo imposible para intentar contrastar una noticia que generaría una avalancha de artículos al respecto.

Comparte

Icona de pantalla completa