Andrés de Inglaterra mantiene un pulso particular con su hermano Carlos III, quien ha querido apartarlo de la familia de todas las maneras posibles desde que salió a la luz su relación con Jeffrey Epstein. Que fuera amigo íntimo del pederasta y magnate estadounidense ha hecho mucho daño a la imagen pública del príncipe, ya que lo han acusado de acudir a las fiestas con menores, de haber agredido sexualmente a una joven y de haber filtrado información confidencial del gobierno británico. Que lo hayan llegado a detener ha sido la gota que colmó el vaso y la paciencia del actual monarca británico se ha esfumado. Le han retirado todos los títulos y lo han convertido, oficialmente, en la oveja negra de los Windsor. Ya no lo invitan a los almuerzos familiares ni tampoco a las bodas, teniendo en cuenta que no recibió invitación para el enlace del sobrino del pasado 6 de junio. Sí que acudieron sus hijas, toda una sorpresa que ha servido para descubrir cómo viven ellas este escándalo.
El diario The Daily Mail ha podido hablar con fuentes cercanas a la familia que saben por qué Beatriz y Eugenia de York quisieron acudir al enlace. Su presencia fue muy comentada y parece que detrás había un objetivo claro: «Era un intento muy claro de reafirmar su estatus real después de meses de polémicas por los escándalos de su padre». Lo que no se sabía, que detrás de esta presencia estaba Andrés. Ellas no tenían claro si era una buena idea presentarse al enlace de su primo, pero Andrés las habría empujado fuertemente a hacerlo: «Andrés envió un correo electrónico a sus hijas invitándolas a ir y a mantener la cabeza bien alta todo el tiempo«.
La cuestión es que, según estas mismas fuentes, Andrés estaría mostrando «señales preocupantes» de estar aferrándose a ideas que, ahora mismo, quedan por encima de su posición: «Andrés está presionando a las hijas para que luchen y conserven sus títulos nobiliarios«. Otra señal de que no acepta lo que ha pasado, por ejemplo, es que insiste en que los tres trabajadores que tiene en casa continúen refiriéndose a él como «duque».

Andrés de Inglaterra, furioso con su hermano Carlos, el monarca
Andrés de Inglaterra estaría «furioso» con su hermano y, al parecer, tendría ganas de mover hilos para iniciar una campaña «agresiva» contra él. El hermano de Carlos III cree que ha sido «duramente castigado» y lamenta haber sido «el chivo expiatorio«: «Cree que el monarca se ha extralimitado en sus funciones y que ha actuado más allá de sus atribuciones». De hecho, si hacemos caso a la información que publica el medio inglés, Andrés habría reclamado «cientos de miles de libras» a la corona después de que lo echaran de su residencia y también estaría exigiendo una indemnización para su esposa.
¿Y qué piensa su hermano de todo esto? Pues no le debe hacer ninguna gracia, claro, hasta el punto de que dicen que las reuniones que le pide Andrés han sido «totalmente ignoradas». Y el mal rollo se extiende también con sus hijas, ya que se ha filtrado a la prensa que Carlos y Camila ni siquiera habrían saludado a las hijas de Andrés cuando coincidieron en la boda.

