El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a desdecirse. La madrugada del martes al miércoles ha anunciado la suspensión «por un breve período de tiempo» de la iniciativa «humanitaria» para facilitar la salida de los barcos atrapados en el golfo Pérsico debido al cierre del estrecho de Ormuz, en el contexto de la guerra entre Washington y Teherán. Trump, sin embargo, ha detallado que interrumpe la operación para sellar un acuerdo con Teherán, aunque el bloqueo continuará vigente.
Estas declaraciones llegan después de que el dirigente haya calificado la guerra de «pequeña escaramuza militar» y que podría extenderse dos o tres semanas más. «A raíz de la solicitud de Pakistán y de otros países, del gran éxito obtenido durante la campaña en Irán y, además, del hecho de que se hayan logrado avances hacia un acuerdo definitivo, hemos acordado que, aunque el bloqueo seguirá en vigor, el proyecto se suspenderá durante un tiempo para ver si el acuerdo se puede ultimar», ha manifestado el jefe de la Casa Blanca en su red social, Truth Social, en un mensaje recogido por Europa Press.
El ‘proyecto Libertad’, nombre adoptado para liberar el estrecho mediante la escolta de embarcaciones, integra 15000 efectivos militares, además de un centenar de aeronaves terrestres y marítimas, y comenzó el lunes. Sin embargo, hasta el momento, solo dos barcos con pabellón estadounidense habrían transitado con éxito a través del paso estratégico de Ormuz, según el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM). El jefe de este órgano militar, el almirante Brad Cooper, aseguró que el objetivo de la misión, ahora suspendida, es «crear una ruta bidireccional».
La operación Furia Épica, finalizada
Por otro lado, unas horas más tarde el secretario de Estado del país norteamericano, Marco Rubio, ha informado que la operación ‘Furia Épica’, iniciada el pasado 28 de febrero con el apoyo de Israel, ha concluido. El jefe de la diplomacia de la Casa Blanca ha remarcado que Washington prioriza «la vía de paz», en contraste con un Teherán que, según él, ha escogido otro camino. A continuación, ha agregado que su país es la «única nación en el mundo» que puede reabrir el estrecho de Ormuz, por lo que ha hecho un llamado dirigido a las autoridades persas para que acepten la realidad, «tomen una decisión sensata» y apuesten por el diálogo con vistas a «la reconstrucción, la prosperidad y la estabilidad». La otra opción que podría enfrentar la nación de los ayatolás es la de la «derrota total» y el «colapso económico».

Por otro lado, el alto diplomático se ha referido a la ley de Poderes de Guerra de 1793, que fija un plazo de sesenta días para que el presidente finalice una intervención militar o solicite una autorización del congreso. Europa Press puntualiza que algunos congresistas consideran que el plazo expiró el viernes 1 de mayo, dos meses después de la notificación formal del inicio de las operaciones, mientras que otros sostienen que la tregua congela el cómputo legal o permite «una prórroga adicional de treinta días».
A pesar de considerar la regulación fuera de los márgenes de la constitución, ha considerado que la notificación que plantea la ley ha sido cumplida por el ejecutivo porque, defiende, quieren «mantener buenas relaciones» con la cámara baja.
