Desde hace unas semanas, los EE.UU., a través de su presidente, Donald Trump, han estado desarrollando una narrativa victoriosa y forzando un cambio de régimen sobre Irán gracias a la ya famosa operación ‘Fúria Èpica’, que se inició el 28 de febrero, conjuntamente con Israel. Este martes, la portavoz de la administración Trump, Karoline Leavitt, ha vuelto a reivindicar la «victoria» a través de sus redes sociales, después de haber «alcanzado» y «superado» sus objetivos fundamentales en 38 días, así como haber «conseguido la reapertura» del estrecho de Ormuz.
La secretaria de Prensa estadounidense, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha presumido del papel de la Casa Blanca durante la guerra, y ha señalado que Trump «estimó que se trataría de una operación de entre cuatro y seis semanas» y que «gracias a las increíbles capacidades» de los soldados se han alcanzado los objetivos militares fundamentales. Este mensaje llega justo horas después de que el dirigente de los EE.UU. haya prorrogado su ultimátum y suspendido los ataques a Irán durante dos semanas, en un movimiento estratégico para conseguir más tiempo de negociación después de la amenaza del republicano con la destrucción de la civilización iraní.

Como contrapartida, Irán ha asegurado que permitirá el paso «seguro» por el enclave clave de Ormuz. Para los EE.UU., este «éxito» de sus Fuerzas Armadas constituye «una ventaja máxima» que ha permitido a Trump y su equipo «entablar duras negociaciones que han abierto camino a una solución diplomática y de paz duradera«.
Los países del Golfo celebran la tregua
Los poderes de los países del Golfo se han mostrado esperanzados con el anuncio del alto el fuego de dos semanas. El Gobierno de Egipto ha afirmado que se trata de un paso «positivo» con vistas a la preservación de la seguridad, la estabilidad y los recursos de los pueblos de la región y del mundo. Por su parte, Omán ha subrayado la importancia de conseguir «un cese permanente del estado de guerra» que vive el Oriente Medio. Irak, un país con mayoría chiita como Irán, también ha informado que «contribuirá a reducir las tensiones», aumentar las posibilidades de desescalada y consolidar la seguridad y la estabilidad regional.
Asimismo, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha instado a las partes a cumplir con su compromiso, calificando de «urgente» el fin de las hostilidades.


