Centenares de mujeres iraníes han recibido una advertencia en sus teléfonos móviles por no llevar el velo. Según informa el diario local
Cámaras en la calle para vigilar las mujeres
El pasado 8 de abril, la Policía de Irán anunció que se estaban instalando cámaras de videovigilancia en lugares públicos para identificar las mujeres que no utilizaran el velo. Una medida que entró en vigor una semana después y que, con la excusa de la ‘vigilancia’, permite a las autoridades intimidar y castigar las iraníes que no cumplan la ley del régimen y se atreven a salir a la calle sin velo. Solo han pasado cinco días desde que se han puesto en funcionamiento las cámaras y ya han enviado mensajes a más de 2.000 mujeres.

Llevar el velo mal puesto fue el motivo de la muerte de la joven curda de 22 años, Mahsa Amini, el septiembre del año pasado mientras se encontraba en custodia policial. Esta injustificada muerte provocó una oleada de protestas en todo el país y, llevar la cabeza descubierta, se ha convertido en uno de los triunfos de estas movilizaciones, ya que muchas mujeres empezaron a negarse a seguir esta norma de vestimenta. Las autoridades se encargaron de reprimir duramente las manifestaciones en las calles de las principales ciudades, durante las cuales se llegaron a registrar unas 500 muertes.
Ante estos episodios de tensión social y el alzamiento de la voz internacional, Teherán decidió hacer la vista gorda ante el incumplimiento del uso del velo y, incluso, la polémica Policía de la Moral llegó a casi desaparecer de las calles. Hace pocos días, pero el régimen ha vuelto a intensificar el control sobre el cumplimiento de los estrictos códigos de vestimenta que afectan las mujeres.
