Mama Dousha, el cantante a quien muchos han descubierto como miembro del jurado de Eufòria, se hizo famoso un par de años antes gracias al gran éxito que obtuvo su hit llamado Rikiti. Toda la vida ha querido dedicarse a la música y, prueba de ello, la gran cantidad de trabajos que ha tenido relacionados -en mayor o menor grado- con esta industria. Muchos lo echarán de menos ahora que ha terminado el concurso de TV3, pero la entrevista en La Renaixença de Peyu les permitirá conocerlo más. Uno de los titulares que más ha llamado la atención tiene que ver con su nombre artístico, del que se arrepiente: «Es el peor nombre que nunca podría haber pensado«.

El artista catalán reconoce que no era su idea quedarse con este nombre, el que eligió para canciones que no quería que fueran a ningún lado. El éxito de Rikiti lo sorprendió y, al final, acabó decidiendo quedarse con él aunque nunca le ha gustado: «Es feo, difícil de decir, difícil de escribir y te lleva geográficamente a Sudáfrica. Es bastante horrible… En el momento de decidir si nos quedábamos con el nombre, vi que había cariño hacia este nombre tan feo y pensé que me lo dejaba a ver hasta dónde llegaba. No tiene ninguna explicación lógica, me gustó y punto».

Muchos cantantes acaban odiando la canción que les ha hecho famosos, pero no es su caso: «No odio Rikiti porque es una canción muy buena, simplemente digo que me sorprendió mucho cuando lo petó. Era una de esas canciones que haces con el típico amigo de toda la vida entre risas. Y ha acabado siendo un gran viaje desde que hizo boom… ¿Cómo han pasado tres años? Todo este trayecto ha sido muy guay porque he podido vivir de la música y he hecho otras canciones que también han ido muy bien, lo que me ha permitido llegar al punto en que estoy ahora de hacer un disco más personal con canciones que me entusiasman».

Què ha explicat el membre del jurat d'Eufòria_ - TV3
¿Qué ha explicado el miembro del jurado de Eufòria? | TV3

Los orígenes y todos los trabajos que ha tenido Mama Dousha

El artista tenía claro, desde pequeño, que quería ser artista. Para poder acabar trabajando como músico, fue encadenando un montón de trabajos que creía que le ayudarían a llegar allí. Han hecho gracia, sin embargo, algunos de los oficios presentes en esta lista: «He sido conserje en locales de ensayo, he montado conciertos, he sido técnico de sonido, he estado en barras, he servido el catering a artistas… todo lo que pudiera hacer en forma de música lo hacía. Como conserje tal vez me la colaron, pero era guay porque tampoco tenía que hacer mucho y estaba allí escuchando gente haciendo covers de Green Day».

También fue profesor de música en una escuela de Sant Just Desvern, pero con Rakiti lo dejó temporalmente y, de momento, sigue con una excedencia: «Toco madera porque no quiero volver a hacerlo nunca más. Se me daba bien, era el típico profe enrollado pero borde y seco a la vez. Era cercano a nivel humano, pero no tenía problema en decir que cerrara la puerta desde fuera».

Mama Dousha s'ha acomiadat amb una actuació en directe - 3Cat
Mama Dousha se ha despedido con una actuación en directo | 3Cat

En esta entrevista, Mama Dousha también ha sacado a la luz un detalle sobre él que pocos fans conocerán. Su padre es argentino, mientras que la madre es catalana y los abuelos italianos: «Y yo nací aquí, así que siempre he considerado que no sé de dónde soy». Y es que, además, vivió una época de su vida en Argentina y también pasó allí unos cuantos inviernos. El resto de su vida, en Barcelona hasta que ha sido lo suficientemente mayor y ha podido marcharse.

No es de esos que hacen rituales antes de salir a actuar, hasta el punto de que dice que ni siquiera calienta la voz: «Y tal vez debería hacerlo… pero lo único que hago es ponerme guapo, plancharme la ropa, mirarme bien… soy presumido. Cuando era más joven sí que me hacía gracia salir al escenario y tocar la batería borracho, pero ahora hago agua con gas en los conciertos. Un tío sano, el vichy es mi cerveza».

Mama Dousha ha sido padre hace ahora tres meses y, sobre esto, ha reconocido que lo peor que lleva es marcharse de casa que el niño aún duerme y volver, que ya duerme: «Artísticamente no ha cambiado mucho mi vida, pero estaba preparando la gira, tengo Eufòria por el medio y recuerdo marcharme de casa que el bebé estaba durmiendo y llegaba que también estaba durmiendo. El primer día, muy bien. El segundo día, muy bien. El tercero, hóstia, empezó a doler un poco. Estamos fantásticos, ahora».

¿Y qué ha explicado sobre la experiencia de ser jurado de Eufòria? Ha hecho gracia que reconozca que el vestuario lo echa un poco para atrás: «Tienes que vestir así un poco estrafalario, debe haber algún estudio que dicen que es sinónimo ir vestido así y hacer más audiencia… No es broma que pregunté si podía ir en jersey y me dijeron que no«. Fuera bromas, asegura que se lo pasa muy bien y que está tranquilo porque sabe que tiene «un criterio y un background«. Es un show de tele, pero intenta ser sincero y coherente con su criterio: «Hemos sido libres a la hora de decir lo que creemos, pero sí que se fomenta el refuerzo positivo. A veces querrías ser más crítico y te invitan a no cambiar la opinión, pero a no ser tan duro y lo comparto«, ha reconocido en esta ventana a su intimidad y profesión.

Comparte

Icona de pantalla completa