El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y su ejecutivo han intentado en las últimas semanas que Esquerra Republicana se abriera a retirar la enmienda de devolución y permitir que los presupuestos superaran el debate a la totalidad previsto para este viernes, pero no lo han conseguido porque los de Oriol Junqueras no han cedido a la presión y han mantenido el IRPF como «línea roja», y no ha habido ningún gesto de Madrid en este terreno. Ante este escenario de bloqueo y tras las conversaciones de última hora entre republicanos y socialistas, con una reunión entre Illa y Junqueras, el Gobierno ha acordado con ERC retirar las cuentas para dar «más tiempo» a la negociación. Es una decisión que Illa ha tomado consciente de que estos son los únicos presupuestos que podrá aprobar esta legislatura, porque en 2027 se abre un nuevo ciclo electoral con las elecciones municipales y también habría comicios en el Congreso y el Senado, siempre que Pedro Sánchez agote la legislatura. De momento, ERC y el ejecutivo de Illa han ganado tiempo. Se dan margen hasta «finalizar el actual período de sesiones parlamentarias», que termina en julio, y un período en el que María Jesús Montero ya habrá abandonado el Ministerio de Hacienda para centrarse en las elecciones andaluzas.
El acuerdo entre PSC y Esquerra Republicana no está exento de costos políticos, porque se ha hecho público 24 horas después de que la consejera de Economía, Alícia Romero, negara –en una entrevista en el programa Cafè d’Idees, de Ràdio 4 y La 2 Cat de TVE– que la opción de retirar los presupuestos estuviera sobre la mesa. Una tesis que horas más tarde ratificó la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, y portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque, en la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo, donde también dejó clara la intención del Gobierno: «Queremos que el viernes se tramite el presupuesto y que Esquerra Republicana retire esta enmienda a la totalidad». El bloqueo de la situación, porque ERC no estaba dispuesta a hacer el gesto que le reclamaba el Gobierno si no se ofrecían garantías con el IRPF por parte del ejecutivo español, ha provocado que Illa haya decidido dar marcha atrás para evitarse un revés parlamentario y ha retirado los presupuestos del Parlamento, tal como había pedido la formación republicana. Y no es un gesto cualquiera, porque es la primera vez en la historia que un presidente de la Generalitat retira el proyecto de ley de presupuestos después de haberlo presentado al Parlamento. «Lo volvería a hacer», ha defendido el mismo Illa en sede parlamentaria este miércoles por la tarde.
Tras oficializarse el acuerdo con un comunicado conjunto donde las dos formaciones se comprometen «a negociar para aprobar unos presupuestos», Salvador Illa ha hecho una breve declaración institucional para pedir «estabilidad» y «responsabilidad» a ERC, y ha evidenciado su malestar con los republicanos. De hecho, la semana pasada Illa reclamó a ERC que hiciera lo que él había hecho en 2023. «No les pido nada que yo no haya hecho antes», dijo recordando que los socialistas, con él a la cabeza, habían apoyado las cuentas del ejecutivo de Pere Aragonès tras la salida de Junts per Catalunya del gobierno de coalición. Illa ha aprovechado la comparecencia para reactivar la presión. Después, ya en el Parlamento, durante la sesión de control ha afirmado que «habrá presupuestos» y ha afirmado que quiere terminar su camino con los socios de investidura. «Hoy hemos llegado a un acuerdo para que haya un presupuesto en Cataluña», ha asegurado en sede parlamentaria en referencia al acuerdo entre PSC y ERC.

ERC rebaja el tono de la exigencia sobre el IRPF, pero avisa a Illa
Por su parte, Oriol Junqueras ha optado por rebajar el tono después de que el ejecutivo haya cedido con la retirada de las cuentas de la cámara y la decisión de aprobar inmediatamente un único suplemento de crédito, que asegura que los recursos necesarios para hacer funcionar «adecuadamente» los servicios públicos. Durante su comparecencia en la sede nacional de ERC, en la calle Calàbria, el líder del partido ha mostrado un tono conciliador y ha rebajado la importancia del IRPF para negociar los presupuestos. De «línea roja» a una «condición muy importante» para negociar con el PSC. «¿Qué queremos? Negociar el mejor presupuesto posible, en las mejores condiciones posibles, asegurando el máximo para Cataluña, el máximo en recursos, herramientas y competencias. El IRPF es una de estas herramientas, una de estas competencias. Hay muchas otras», ha remarcado el líder republicano. Durante la sesión de control de la mañana, el presidente del grupo parlamentario de ERC, Josep Maria Jové, también ha mostrado un tono conciliador y ha agradecido el «gesto» de retirar las cuentas para dar más tiempo a la negociación y avanzar en los pactos de investidura. «Hemos demostrado sobradamente a lo largo de estos meses, con el cumplimiento de los anteriores acuerdos, que somos flexibles», ha dicho después de citar el traspaso de la gestión del IRPF a la Generalitat y el compromiso del gobierno español que no ha llegado. Aun así, Jové ha dejado claro que ERC «no se siente responsable» del movimiento de Illa.
Jové ha vuelto a insistir durante la comparecencia de Illa que se ha hecho por la tarde, que ya estaba prevista, a petición de Junts, por «la situación de colapso que sufre Cataluña». Aquí el tono ya no ha sido tan conciliador y ha reclamado a Illa tener la «garantía» de que el PSC cumplirá y no traicionará lo pactado con los republicanos. En este sentido, ha exigido que cumpla lo que se ha acordado con ERC en materia de IRPF para poder «acompañar y hacer posible la concreción de estos compromisos» en unos presupuestos. «Deben reconocer que son 42 diputados, ni uno más, y no tienen mayoría», le ha recordado, y le ha dejado claro que «esconder la cabeza bajo el ala y no reconocer el conflicto de fondo» entre Cataluña y España genera «inestabilidad de fondo». Además, Jové ha replicado a la alusión de Illa sobre el apoyo de las cuentas de Aragonès de 2023 y 2024, y le ha reprochado que lo use como argumento para presionar a Esquerra. El líder republicano en el Parlamento ha marcado distancias entre aquellas dos ocasiones y la de ahora porque, según ha dicho, «una cosa es condicionar una negociación para poder gestionar el IRPF y otra, muy diferente, es condicionar unos presupuestos a un casino, a una autopista o a una ampliación del aeropuerto». «Nos hemos dado más tiempo para que se cumpla todo lo que pactamos en la investidura», ha sentenciado.

La oposición critica el «Dragon Khan», los malabarismos socialistas por las elecciones andaluzas y la «comedia»
La oposición ha aprovechado la situación para meter baza. Junts per Catalunya ha calificado de «fracaso, desbarajuste, irresponsabilidad, inestabilidad y espectáculo» los hechos de estos últimos días, y ha acusado a Illa de haber «jugado con el país». «Retirando los presupuestos ha hecho un papelón que se podría haber ahorrado. El país no se puede permitir este vodevil. Ha vuelto el fracaso del Dragon Khan», ha dicho la presidenta del principal grupo de la oposición, Mònica Sales, en referencia a la inestabilidad de los gobiernos durante el tripartito en la década de los 2000. Por su parte, el diputado de la CUP Xavier Pellicer ha reprochado a Illa no haber estado a la altura de Cataluña: «Puede presumir de estabilidad y desestabilizar el país; presumir de estar contra la extrema derecha y alimentarla; presumir de hacer grupos de trabajo por los efectos de la guerra sin concreciones; y presumir de responsabilidad y tener que retirar los presupuestos para evitar un ridículo mayúsculo». Asimismo, ha ironizado sobre el hecho de que el presidente de la Generalitat ha «presumido de haber llegado a desacuerdos». «¿Una retirada a tiempo es una victoria? ¿Cree que cumple con sus promesas de buen gobierno y estabilidad?», ha cuestionado.
Finalmente, el líder del PP de Cataluña, Alejandro Fernández, ha acusado a Illa de retirar los presupuestos 2026 «para engañar a los andaluces en junio», en referencia a las elecciones a las que concurrirá la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como candidata socialista, y a la petición de Esquerra de que Cataluña recaude el IRPF. «Lo más sorprendente de todo es la ligereza y desvergüenza con que ustedes mismos van explicando que no pueden enviar a las urnas andaluzas a la ministra Montero con un acuerdo presupuestario aquí», ha espetado. La extrema derecha de Vox ha reclamado elecciones y también ha situado la decisión de Illa con la voluntad de esperar que pasen las elecciones andaluzas para «que le cedan el IRPF». La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha evitado hacer referencia a la retirada de los presupuestos durante la sesión de control parlamentaria, pero a través de un tuit en la red X ha cargado contra ERC, por “bajarse los pantalones” ante los socialistas para «mantener cargos y retribuciones». “No tenemos ninguna duda de que acabarán aprobando los presupuestos”, ha añadido durante la sesión de la tarde, donde ha reiterado que ERC y PSC “hacen comedia”.




