Quim Masferrer engancha y de qué manera. Solo hay que mirar las cifras de audiencia de El Foraster para darse cuenta de que este debe ser el programa que resulta más rentable para TV3, todo un éxito imparable y sin techo que triunfa lunes tras lunes. Esta semana, el presentador ha visitado uno de los pueblos con más encanto del corazón de la Costa Brava. En Begur lo han recibido con los brazos abiertos y con ganas de verlo convertido en una sirena, pero vamos por partes.
Si observamos la gráfica de los programas más vistos del prime time, podemos destacar otro liderazgo indiscutible de la cadena pública. Gracias a esta entrega de El Foraster, han obtenido un 27,1% de cuota de pantalla y una media de 449.000 telespectadores. Esto supone un incremento respecto a la semana pasada, que ya fue buena, porque han hecho 3 puntos más. Es una locura lo que llega a gustar este programa, eso queda claro.

Y, efectivamente, ha vuelto a demostrar que ninguna cadena puede ni siquiera soñar con competir mínimamente con él. A la misma hora, TVE emitía una entrevista de La Revuelta a María Hervás que ha conseguido el 8,6% de los telespectadores. El tercer clasificado de este ranking ha sido El Hormiguero, que optaba por invitar otra vez a Antonio Orozco. El cantante ha llamado la atención del 7% de la cuota de pantalla, mientras que Telecinco sigue hundido aunque emita un especial de First Dates por San Valentín –5,1%-.
Quim Masferrer se baña en las aguas heladas de Begur
En esta entrega de El Foraster, Quim Masferrer ha conocido a los bacanards de Begur. Los pueblos de alrededor se reían de ellos, históricamente, porque consideraban que eran un poco tontos. Ellos han abrazado este concepto y lo han hecho suyo, con orgullo, un detalle que ha hecho mucha gracia al presentador. Al llegar a la playa, se ha encontrado con una vecina que se creía sirena y que le ha reconocido que tiene que bañarse cada día porque, si no, la cola de sirena se le seca: «Quítate los zapatos y mete los pies en el agua, ya verás«, le ha pedido insistentemente. El problema era que estaba todo lleno de pequeñas medusas, a las que ella no teme porque «nunca» le pican si habla con ellas.

Antes de ceder a su petición y bañarse con su grupo de amigas sirenas, él ha aprovechado para dar un paseo y ha descubierto por casualidad las escaleras más famosas de todo el municipio. La custodia un vecino que le ha asegurado que, más de una vez, ha recibido dinero de los turistas porque realmente creen que él las cuida: «Me dejaron 50 céntimos en el buzón«.
El momento más divertido de toda la emisión ha llegado más tarde, sin embargo, cuando hemos visto a Quim Masferrer atreverse a entrar en el agua helada: «Está más fría ahora, entre marzo y abril, que en diciembre», le han avisado. Pero eso no le ha dado miedo y, sin pensárselo dos veces, se ha quedado en calzoncillos y ha entrado al mar para unirse al grupo que sale a nadar cada día. En un principio, le habían dicho que el agua estaría alrededor de los 13°, pero con un termómetro han comprobado que en realidad estaba un grado más fría: «Está fría, muy fría«, se ha lamentado él una vez entró. Ha nadado entre medusas, también, toda una experiencia que desde casa no parecía que le hiciera mucha gracia.

