Huyen del fuego para caer en las brasas. El caso Neymar, a pesar de haberse cerrado hace una semana, continúa coleando tanto dentro, como fuera del Barça. El martes, el grupo Seguiment FCB presentó una denuncia en la Comisión de Disciplina por la cual pedía sanciones para el socio Jordi Cases -primer querellante del caso Neymar- y los presidentes Josep Maria Bartomeu y Sandro Rosell. Este miércoles, otro nos ha cumplido su promesa: Manifest Blaugrana ha tirado adelante una denuncia, también a la Comisión de Disciplina del club, por tal de que los estatutos de la entidad caigan con fuerza sobre el expresidente Sandro Rosell y el expresidente económico Javier Faus.

La asociación, en nombre de 213 socios que firmaron la petición, ha presentado este miércoles por la mañana un escrito de 12 páginas en el que expone los hechos sucedidos en orden cronológico, desde que Rosell, Bartomeu y Faus firmaran el primer contrato con Neymar Jr en 2011, dos años antes de su incorporación en el equipo azulgrana, y hasta la aprobación y firma del pacto con la Fiscalía, en el cual el Barça admite haber cometido dos delitos fiscales y donde se acuerda la exoneración de los presidentes.

En declaraciones a El Món, el presidente de la asociación, Marc Duch, argumenta la presentación de la denuncia contra Rosell y Faus “como firmantes de los documentos, tal como queda acreditado en el pacto, a través de los cuales se contrataba a Neymar de una manera fraudulenta, con la voluntad de ocultación de información y con la voluntad de defraudar. Como firmantes y promotores, son los causantes de la sanción al club”.

“Nos basamos en el pacto”, reitera Duch, “donde se especifica que lo firmaron Faus y Rosell y donde queda claro que lo hicieron con voluntad de defraudar a Hacienda. Todo esto provoca la sanción al club y el desprestigio de la entidad, hecho que habría de comportar la expulsión de la condición de socio”.

Los estatutos del Barça así lo contemplan. El artículo 74 especifica que se consideran sanciones muy graves “la realización de conductas que comporten la imposición al Club de sanción ejecutiva, bien sea económica o de cualquier otro tipo”, “cualquier acción o omisión del socio contraria a la ley, a los Estatutos, a los acuerdos de la Asamblea General o de la Junta Directiva; cuando concurra engaño o mala fe”, “cualquier acción o omisión del socio contraria a la ley, a los Estatutos, a los acuerdos de la Asamblea General o de la Junta Directiva, que tenga gran trascendencia pública; entendiéndose que concurre esta trascendencia cuando la acción tenga difusión en los medios de comunicación, exceda del ámbito estrictamente asociativo y llegue al conocimiento general” y “cualquier acción o omisión del socio contraria a la ley, a los Estatutos, a los acuerdos de la Asamblea General o de la Junta Directiva, que cause perjuicios materiales o morales de consideración en el Club, a otros socios, jugadores, técnicos o empleados del Club”.

En el artículo posterior, el de sanciones (75è), se determina que una infracción muy grave puede comportar “la prohibición de acceder al Camp Nou o a otras instalaciones del Club por un período de un año y un día a dos años”, “la suspensión de la condición de socio de cuatro meses y un día a dos años” o “la pérdida de la condición de socio”, medida pedida por la asociación.

En el escrito, Manifest Blaugrana pide a la Comisión de Disciplina “que abra expediente sancionador por los hechos, personas y vulneraciones de las Leyes, Estatutos del FC Barcelona y de su Código Ético tal como exponemos”. Según explica la asociación, “el ejercicio de la potestad disciplinaria por las presuntas infracciones del actual Presidente, Sr. Bartomeu Floreta, no corresponde a la Comisión de Disciplina de acuerdo con el artículo 70 c) de los Estatutos del FCB”. Es decir, Manifest Blaugrana no denuncia Bartomeu porque los estatutos del club azulgrana impiden que la Comisión de Disciplina resuelva ninguna infracción “donde el presunto infractor sea miembro de la Junta Directiva o de cualquier comisión que tenga rango estatutario”.

El club vive una etapa convulsa, llena de incertidumbres institucionales y marcada por los éxitos del primer equipo de fútbol, que permiten a la junta directiva caminar sin obstáculos políticos en dirección al 2021, año en el que finalizará el segundo mandato de Josep Maria Bartomeu y se buscará a su sucesor.

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