El portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados y cabeza de lista para el 29-N, Gabriel Rufián, ha dado prácticamente por descartada la posibilidad de cerrar una alianza electoral de las fuerzas de izquierdas y ha asegurado que estuvo «a punto» de dejarlo debido a este intento fallido. En una entrevista en El món a RAC1, el candidato republicano ha reconocido abiertamente que ve «muy improbable» que las formaciones progresistas lleguen a un acuerdo de última hora, a pesar de haberlo intentado hasta el último momento en medio de unas horas que ha calificado de frenéticas y decisivas.
El dirigente republicano ha asumido en primera persona la falta de entendimiento en el bloque de izquierdas. «He fracasado, hemos fracasado. Me hubiera gustado que hubiera un frente real, un acuerdo», ha lamentado Rufián, quien ha explicado que su voluntad era simplificar al máximo la oferta electoral para ofrecer una opción unitaria de las izquierdas a la izquierda del PSOE. El cabeza de lista de Esquerra ha detallado que no actuó en solitario en el intento de articular un frente común de izquierdas. Según ha revelado, ha trabajado codo a codo con Ada Colau con el objetivo de «arrastrar a las direcciones de sus partidos» hacia la constitución de un frente unitario de izquierdas, pero esta presión interna no ha fructificado.
Durante la entrevista, Gabriel Rufián ha asegurado que en determinados momentos de la negociación «estuvo a punto de irse y mandarlo todo al diablo», evidenciando la tensión y el desgaste vividos a las puertas del cierre de los plazos electorales. De hecho, ERC siempre se ha mantenido firme en no renunciar a sus siglas en Cataluña y hace meses el presidente del partido, Oriol Junqueras, dejó muy claro que él no había ido a prisión «para que Ada Colau sea diputada en una lista de Esquerra». Una posición que el mismo candidato republicano calificó de «error» en una entrevista reciente en La Sexta.

Un llamado desesperado sin expectativas de éxito
A pesar de su pesimismo, Rufián ha querido hacer un último llamado a la responsabilidad de las diferentes siglas para intentar reconducir la situación. «Si hay un momento histórico en el que debemos ponernos de acuerdo y hablar es este», ha reclamado el portavoz de ERC. Esta apelación final, sin embargo, ha ido acompañada por la misma modesta expectativa del dirigente sobre su resultado real. «Ojalá ocurra, pero es muy probable que no sea así», ha reiterado Rufián.

