Momentos de terror absoluto a 15,000 pies de altura. Un vuelo de la compañía Ryanair (operado por Malta Air) que hacía la ruta entre Tesalónica (Grecia) y Memmingen (Alemania) estuvo a punto de acabar en tragedia. Poco después de despegar, una de las ventanillas de la cabina se rompió de repente, provocando una despresurización que casi succiona a un pasajero hacia el exterior del aparato.
Según han adelantado varios testimonios y plataformas especializadas como Flightradar24, el hombre afectado viajaba precisamente en el asiento de la ventana rota. Una pasajera detalló a Radio Salónica que vio cómo el hombre del asiento junto a la ventanilla rota «tenía la cabeza fuera del avión» y cómo otros pasajeros «lo sujetaron e inmovilizaron».
La mujer añadió que «por suerte, no se había quitado el cinturón de seguridad», un hecho que, con toda probabilidad, le salvó la vida. «Hubo pánico, gritos y alaridos, porque perdimos altitud inmediatamente por la descompresión», admitió la mujer. Flightradar24, por su parte, expuso que «un pasajero fue parcialmente succionado hacia afuera, pero que otros pasajeros y la tripulación lo rescataron».
BREAKING: Ryanair passenger reportedly saved from being sucked out the cabin after window fails during a flight from Thessaloniki to Memmingen.
— Breaking Aviation News & Videos (@aviationbrk) July 10, 2026
According to local media Ryanair flight FR1879, a Boeing 737-8AS, returned safely to Greece on Friday after part of a damaged engine… pic.twitter.com/YPgRodjPFp
Aterrizaje de emergencia y quema de combustible
Ante la gravedad de la situación, los pilotos de la aeronave tuvieron que actuar contrarreloj. El avión comenzó a quemar combustible rápidamente para perder peso y realizar un descenso seguro, logrando finalmente un aterrizaje de emergencia en el mismo aeropuerto de Tesalónica de donde había salido minutos antes. La compañía de bajo costo irlandesa emitió un escueto comunicado donde se limita a señalar que el aparato «aterrizó con total normalidad» y que los pasajeros fueron redirigidos a la terminal.
A pesar del mensaje de calma de la empresa, Ryanair tuvo que reconocer que uno de los viajeros requirió asistencia médica inmediata una vez en tierra debido a las heridas y al fuerte choque emocional. El portal de noticias griego Newsit afirma que el pasajero fue trasladado a un hospital en estado de shock, con una lesión en el cuello y quemaduras por fricción. Las autoridades aéreas ya investigan cuáles fueron las causas de esta grave falla estructural en una de las ventanas, en un nuevo susto que vuelve a poner el foco sobre la seguridad y el mantenimiento de los aviones en plena temporada alta de verano.

