La variante de Olot, una infraestructura que acumula tres décadas de retraso, avanza. Este sábado, la carretera que debe servir para evitar el paso de tráfico masivo por estos municipios de la Garrotxa ha sido presentada en Olot con la presencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, después de que se haya aprobado el proyecto educativo. El presupuesto se elevará hasta cerca de los 472 millones de euros y conectará el túnel de Bracons y la C-37 con la autovía A-26.
La variante de Olot y Les Preses tendrá once kilómetros y rodeará los dos municipios, con dos viaductos y un 40% del trazado en túneles o soterrados. Las obras, si se cumple el calendario previsto, comenzarán a mediados de 2027 y se alargarán durante cinco años. Illa ha hablado de una obra «importantísima» para la comarca y Olot, y el alcalde, Agustí Arbós, se ha referido a ella como un “día histórico” para la ciudad, ha recogido la Agencia Catalana de Noticias (ACN).
Afectará la llanura agrícola de la Vall d’en Bas
No obstante, el proyecto tiene muchos detractores, entre ellos agricultores y ecologistas. Durante la presentación en el Ayuntamiento de Olot, decenas de personas se han manifestado. Convocada por Salvem les Valls, Garrotxa Viva y Unió de Pagesos, la protesta ha alertado que la obra afectará la llanura agrícola de la Vall d’en Bas. «Es un grave error en plena crisis ecológica». Los manifestantes llevaban pancartas en las que se podía leer «carreteras llenas, acuíferos vacíos» o «esto es un eje al servicio de las cárnicas».

Un representante de Unió de Pagesos y Salvem les Valls, Moisès Mont, ha criticado que la nueva infraestructura afectará el acuífero que alimenta gran parte de la comarca. Por otro lado, la infraestructura conllevará que se creen «más polígonos industriales, más zonas urbanizables, más mataderos y más industria cárnica», ha afirmado.
Algunas de las actuaciones más complejas de la obra serán la construcción de un túnel de 2,7 km, que atravesará el cerro de la Pinya y el soterramiento de 900 metros alrededor de la escuela de Ventallat, en Les Preses, y de 230 metros en la zona urbana de Olot Norte. También están previstos dos viaductos «para minimizar el impacto de la variante sobre el territorio»: uno sobre el río Fluvià, de 540 metros, y otro sobre el río Ridaura, de 500 metros.
Les Preses, un cuello de botella
La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha destacado que la variante permitirá reducir hasta un 90% el tráfico en Les Preses, que ahora se ha convertido en un «cuello de botella». El municipio está saturado por el tráfico, especialmente en horas punta y fines de semana. Por algunas calles pueden llegar a circular hasta 18.000 vehículos diarios, detalla un estudio del Gobierno. Según las previsiones, la nueva variante permitirá reducir entre un 60 y un 90% el tráfico en Les Preses, y entre un 30 y un 45% en Olot.

