Novedades en el crimen de Sant Sadurní d’Anoia, en el Alt Penedès. La investigación policial apunta que el hombre, de 41 años, hacía 24 horas que era muerto cuando lo encontraron en su piso con signos de violencia, según ha podido saber la ACN a partir de fuentes conocedoras de los hechos. La víctima no había ido a la farmacia donde trabaja durante toda la semana y esto inquietó a las personas de su entorno. Por eso, este jueves, los Mossos d’Esquadra acudieron a su piso, ubicado en la calle Rosa Sensat, donde encontraron su cuerpo con claros signos de criminalidad. La policía científica se ha desplazado este viernes a media mañana al piso de la víctima y trabaja para recoger pruebas. Los Mossos continúan buscando su pareja sentimental, un hombre de mediana edad, mientras están investigando su posible relación con el suceso.
A la espera de la autopsia
Las investigaciones iniciales apuntan que el hombre llevaba más de un día muerto, pero hay que esperar el resultado de la autopsia para concretar qué día lo asesinaron. El caso, que está bajo secreto de las actuaciones, está en manos del juzgado de instrucción número 3 de Vilafranca del Penedès, en funciones de guardia.
Los Mossos acudieron este jueves a mediodía al piso de la víctima después de recibir el aviso de personas de su entorno, que hacía tres días que no sabían nada de él. Se encontraron el piso cerrado y sin ningún indicio que la puerta hubiera sido forzada. Para acceder, la policía tuvo que saltar por el patio. Los agentes encontraron el cuerpo sin vida del hombre en una de las habitaciones. Lo habían golpeado en la cabeza y el aire acondicionado estaba en funcionamiento.

La víctima residía en el barrio del Gat Cendrer de Sant Sadurní d’Anoia y, este viernes, los vecinos se han mostrado perplejos ante la muerte violenta del hombre, que era muy conocido en el centro del municipio porque trabajaba en una farmacia de la Rambla de la Generalitat. El negocio ha cerrado este viernes por defunción.
El Ayuntamiento condena la muerte de su vecino
El Ayuntamiento de Sant Sadurní ha “lamentado profundamente” la muerte violenta de uno de sus vecinos y ha condenado “enérgicamente” el suceso. El consistorio ha trasladado su pésame a la familia y amigos y se ha puesto a su disposición para lo que puedan necesitar. Paralelamente, ha pedido el «máximo respeto» hacia los familiares y para preservar el secreto de la investigación que ha decretado el juez.
