Es el día de la marmota. A los retrasos constantes que habitualmente mencionan los usuarios, el servicio de Rodalies suma una concatenación de jornadas fatídicas y de revisiones que no termina nunca. Después de la reanudación –con aparente normalidad– del viernes por la mañana, nuevos problemas por la tarde han vuelto a provocar una suspensión parcial. El desprendimiento entre Maçanet y Blanes, que provocó cortes en la R1, ha desencadenado una nueva jornada de caos informativo. El Departamento de Territorio ha informado de madrugada que todo el servicio estaría detenido para realizar nuevas revisiones, pero Renfe ha aclarado, horas después, que Rodalies funcionará este sábado parcialmente. La operadora española ha informado que hay tramos cortados en la R1, la R2 Sur, la R3 y la R4 y en la mayoría de trenes regionales.

El Departamento de Territorio había informado que tanto Renfe como Adif, con quienes el ejecutivo ha mantenido reuniones en las últimas horas, habían comunicado al Gobierno la incapacidad de operar el servicio ordinario tras el desprendimiento. En todo caso, Renfe ha matizado poco después que las afectaciones solo serán en algunas líneas. Versiones diferentes que han vuelto a generar incertidumbre en los usuarios de Rodalies, que el jueves por la mañana vieron cómo ningún tren prestaba servicio a pesar del anuncio del Gobierno horas antes de que así sería. Las partes vuelven a reunirse este sábado a las 9 horas para «encontrar soluciones que permitan reanudar el servicio lo antes posible», ha informado la Generalitat.

“Se ha acabado el tiempo de la paciencia y es el tiempo de la diligencia”, avisan las plataformas de usuarios, que ayer se concentraron en Barcelona para recriminar al Gobierno y a Renfe que hayan dejado al país dos días sin tren. “Ha habido una negligencia reiterada. Esta misma crisis no se está tratando desde la diligencia: se tarda tres días en revisar una línea, se trabaja desde la desconfianza y descoordinación con Adif y Renfe. No hay ningún indicio de que nada cambie”, ha apuntado Marc Janeras, de la plataforma Perquè No ens Fotin el Tren, esta noche en una entrevista en 3Cat.

La Estación de Francia de Barcelona, vacía el pasado jueves, en el segundo día sin Rodalies / Europa Press

Revisiones por riesgo de desprendimiento 

En esta ocasión, explica Renfe, el servicio está afectado por nuevas “revisiones geotécnicas” que realizará un equipo de ingenieros en los puntos con mayor riesgo de desprendimiento. Tal como ocurrió con la primera interrupción total, las líneas irán recuperando la normalidad a medida que se vayan revisando todos los puntos críticos. Según el Gobierno, se trata de uno de los puntos del acuerdo al que se llegó con los maquinistas la noche del jueves para poder desbloquear la situación. La consejera Sílvia Paneque explicó entonces que iniciarían una nueva ronda de revisiones con la participación de los mismos maquinistas.

Se han activado diferentes servicios por carretera para mitigar los efectos de esta nueva parada parcial. La R1 tiene autocares entre Blanes y Maçanet-Massanes y entre Badalona y Montgat. La R2 Sur, entre Castelldefels y Garraf. En la R3, entre Fabra y Puig y la Garriga y el servicio está interrumpido entre Ribes y Puigcerdà. La R4 tiene servicio alternativo entre Terrassa y Martorell y entre Manresa y Martorell. 

Los regionales tampoco se libran de las afectaciones. La R11 opera con un servicio de autobuses entre Figueres y Portbou, en este caso, por obras en la infraestructura. En la R13 hay servicio alternativo por carretera entre Sant Vicenç de Calders y Lleida; la R14 entre Reus y Lleida; y en la R15 entre Reus y Riba-roja.

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