Cataluña sigue atravesando una nueva jornada de caos en el servicio ferroviario de Rodalies. Desde el doble descarrilamiento del martes por la noche, el país se ha sumido en la oscuridad más negra posible en cuanto a los trenes catalanes. La jornada del pasado miércoles terminó con el Gobierno anunciando que el servicio de Rodalies se iría retomando a lo largo del día, una reanudación del servicio que a primera hora no ha llegado y que, de momento, trae malas noticias.
Ante esto, los usuarios experimentan un auténtico cóctel de emociones pasando por el enojo, la incertidumbre, la desesperación o directamente la resignación. Uno de los grandes ejemplos ha sido el vivido en la estación de Sants, la estación más grande de Cataluña, a la que los usuarios habían llegado con cuentagotas con esperanza en la prometida reanudación del servicio de Rodalies, una promesa que no se ha cumplido y en declaraciones hechas al Tot Barcelona, Beatriz ha lamentado amargamente. “Soy profesora y tengo que ir a Montmeló a una visita puntual muy importante que teníamos programada desde hace tiempo”, ha destacado esta docente que, a la vez, ha denunciado que «la mayoría de Cataluña depende de Rodalies y así nos dejan tirados«. “Ayer por la noche dijeron que se reanudaría a primera hora y esta mañana aún decían lo mismo. Pensaba que funcionaría aunque fuera con retrasos”, lamenta Mercedes, otra de las usuarias que ha hablado con el Tot.
Resignación, incertidumbre, desesperación y enojo en las capitales catalanas
En las otras capitales catalanas el panorama no ha cambiado según avanzaban los minutos. En Girona la situación se ha repetido igual que en la capital de Cataluña y los usuarios lamentan la promesa incumplida y la falta de respuesta rápida y sencilla sobre el caos en Rodalies. En declaraciones hechas a la ACN, Lola, una estudiante de Girona, ha lamentado que ha tenido que tomar el AVE para llegar a Figueres -donde estudia-, un hecho que ella ha podido hacer, pero que señala que muchos no tienen su suerte. «Muchos compañeros ayer no pudieron ir a clase y hoy tampoco, no podemos estar tantos días sin asistir», añade.
Este cambio de Rodalies hacia la Alta Velocidad ha sido uno de los grandes movimientos de la población catalana, un movimiento, sin embargo, que está saliendo caro, ya que no entra dentro de los abonos. La falta de información, sin embargo, también se está dejando notar y como destaca Nelson Aguilar, usuario de Rodalies, desde Renfe «nos dicen que está mal la línea y que no saben cuándo se restablecerá el servicio». Aunque los usuarios se estén buscando la vida con bastante acierto, lamentan que las opciones de las que disponen supongan un gasto económico duro para los bolsillos catalanes. Asier Rodríguez, estudiante de Girona que tiene que ir a clase hasta Barcelona, denuncia que «seguramente la única manera de llegar a Barcelona sea tomar un autobús, pero dicen que están carísimos».
En Tarragona los usuarios han vivido una situación similar y algunos viajeros se lo han tomado con menos filosofía y otros con más. En las vías tarraconenses hay cinco convoyes detenidos sin maquinista ni viajeros; y Marga, una usuaria de la R16, procedente de Tortosa, que había venido desde l’Ametlla de Mar, no se ha mordido la lengua y ha vaciado el buche denunciando que no les han informado hasta llegar a Vila-seca de que el regional finalizaría el recorrido en Tarragona y que no se ha ofrecido ningún servicio alternativo a los usuarios de este tren. «Es una mierda, es una incertidumbre», ha denunciado.
Marga ha mostrado con fuerza su enojo, ya que tenía que desplazarse hasta Barcelona por motivos familiares y se ha quedado tirada en la estación de Tarragona sin información. «No nos han dado ninguna alternativa, estoy esperando que me vengan a buscar para volver a casa», se ha quejado. «Al final, siempre es igual, es una incertidumbre, sabes cuándo sales de casa, pero no si podrás volver, no habla nada bien del servicio ni del país, nadie se hace responsable de nada», ha denunciado.

Marta, otra de las usuarias que se ha quedado colgada en la estación tarraconense, lamenta que «nos ha dejado en Tarragona y nos han dicho que no habrá trenes en todo el día». Esta viajera explica que habitualmente va en coche desde Miami hasta Vila-seca y de allí toma el coche para ir a Barcelona a trabajar. «Es caótica la información, si ya tenían previsto que no saldrían trenes, que es una marranada, nos lo deberían haber dicho antes para poder organizarnos», ha lamentado. «Acepto que se haga una huelga, entiendo que es su y nuestra seguridad, pero es un estrés interno», añade resignadamente.
Trenes detenidos en las estaciones
A este tren cancelado se debe sumar una de las otras imágenes que se han vivido este jueves por la mañana, que es la de los trenes detenidos en las estaciones. El Gobierno anunció que el servicio se reanudaría, pero los trenes se han mantenido inmóviles en medio de las estaciones como es el caso de la estación de Rodalies de Sant Vicenç de Calders. Ni maquinistas ni pasajeros han poblado el tren que permanecía bajo la lluvia.


